Avanzan los trabajos para el soterramiento de la subestación eléctrica de Cascajos

Las obras en esta subestación comenzaron en el último trimestre de 2021 por parte de Iberdrola, tal y como estaba previsto después del convenio que impulsaron el Ayuntamiento de Logroño y la propia empresa; un acuerdo para soterrar la subestación de Cascajos en la misma ubicación en la que se encuentra actualmente. Se estima pueda estar terminada a comienzos de 2024.

“La obra sigue cumpliendo sus plazos y sus fases. Estamos ahora en la fase en la que se acometen esas excavaciones que van a permitir instalar los muros guía, dar el espacio para soterrar la estación y a partir de ahí construir el aparataje y seguir avanzando en una subestación que tiene prevista su apertura en el año 2024”, ha indicado Pablo Hermoso de Mendoza.

La subestación, ha recordado el alcalde, era uno de los tres objetivos de la zona “que se está cumpliendo, junto con las obras en Vara de Rey y la estación de autobuses” y, en este sentido, ha anunciado que la estación de autobuses se abrirá, si no surge ninguna incidencia, en octubre del año 2023.

La ubicación de la Subestación Eléctrica de Cascajos era otro de los asuntos sin resolver en Logroño desde hace más de una década. Gracias al convenio firmado en julio del año pasado entre Iberdrola y el Ayuntamiento de Logroño se ha podido poner en marcha la actuación para soterrar la subestación en la misma ubicación en la que se encuentra en la actualidad. La actuación tendrá un coste de 5.895.533 euros más IVA. Iberdrola participará en los costes de ejecución de esta instalación con 1.500.000 euros más IVA, por lo que el importe neto que el Ayuntamiento de Logroño aportará será de 4.395.533 euros.

Las obras son complejas, están siendo ejecutadas por Iberdrola y se dividen en cinco partes. Las tres primeras ya se han realizado y en esta cuarta fase ya se han iniciado las obras de la nueva subestación que podrá estar finalizada, si esta programación sigue su curso, a comienzos del año 2024. La quinta fase corresponde al desmontaje o retirada de la estación provisional.
Iberdrola cede gratuitamente al Ayuntamiento de Logroño la parcela liberada tras la finalización de las obras (parte para uso de viales y parte para espacio libre público).

Tras diversos estudios, se decidió mantener la Subestación Eléctrica de Cascajos en su ubicación actual. Se trata de un proyecto de soterramiento completo, el equipamiento queda por debajo del nivel de la calle Miguel Delibes, y solo serán visibles los edificios de acceso y las chimeneas. La integración de edificios de carácter industrial y de infraestructuras en las ciudades es no sólo conveniente si no necesario para mantener las prestaciones de calidad de los servicios que requiere la actividad urbana.

El estudio de alternativas del cerramiento lo han realizado Iñaki Ábalos y Renata Sentkiewicz. El estudio de alternativas incluye un cuidado diseño arquitectónico que envolverá estas instalaciones de forma novedosa y contribuye a que Logroño siga mejorando estética y funcionalmente perfeccionando el desarrollo del barrio de Cascajos.

Subestación Transformadora de Reparto “Cascajos”
La Subestación Transformadora de Reparto “Cascajos” se instaló en 1990 en lo que todavía era el Polígono Industrial Cascajos para atender el incremento de demanda que ya no se podía cubrir con la STR de Varea y la de El Arco.

Actualmente asume una parte muy importante del sector Centro-Sur de la ciudad con notables demandas de energía en permanente aumento. Por ello, la situación actual, en el centro físico de la demanda, representa la mejor ubicación porque no tiene apenas pérdidas. Otras ventajas son las siguientes:

• Aumento en la seguridad de las personas como resultado de la aplicación de la nueva normativa. Al ser una subestación formada por sistemas blindados, el campo eléctrico se confina en las pantallas o envolventes de los componentes por lo que no existirán influencias exteriores.

• Reducción del impacto ambiental al disminuir la emisión de ruidos, vibraciones o campos eléctricos y magnéticos.

• Mejora de la calidad de suministro de la ciudad al incluir las últimas novedades tecnológicas.

• Disminución de afección a otros servicios como agua, gas o telecomunicaciones.

• Una reducción de la superficie ocupada del 50% aproximadamente, lo que ayuda a una mayor integración estética en el entorno, a la libración de espacio público y del terreno necesario para completar el vial de Miguel Delibes.

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