¿Cuáles son los principales riesgos para la continuidad de negocio de las empresas en 2023?

Los riesgos para la continuidad de negocio de las empresas en el 2023 pueden ser variados y algunas veces imprevisibles. Para minimizar sus efectos, el papel que tiene el tren ejecutivo de cada compañía es diseñar métodos de análisis para anticipar decisiones. En otras palabras, estrategias que garanticen la continuidad operativa.

Según los expertos de EALDE Business School los riesgos pueden ser externos, es decir, estar en el entorno, o partir de problemas de la compañía. Sobre los externos, esta institución con más de 10 años de experiencia ha identificado los 4 más disruptivos que podrían prevalecer el año entrante.

Los principales riesgos contra el negocio en el 2023

Los expertos de EALDE Business School aseveran que el 2023 luce como un año muy complejo con amenazas que ya están latentes. El primero que menciona es el de la ciberseguridad. Siendo una amenaza externa, afecta la columna vertebral de toda compañía en la actualidad, su base de datos. Un problema de rasomware puede parar la operatividad de una empresa y trastornar su gestión.

El segundo problema externo que menciona son los riesgos físicos asociados al cambio climático. El calentamiento global está produciendo fenómenos más extremos en cada rincón del mundo, generando huracanes, inundaciones o sequías. Esto pone en riesgo cultivos, pesca y la consecución de otras materias primas esenciales para la producción de toda empresa.

El tercer evento disruptivo en la lista son los riesgos a las cadenas de suministros, lo que bien podría asociarse al problema anterior. Los trastornos en el sector primario de la economía tienen resonancia en la cadena de suministros de materias primas para las fábricas. Estos problemas también se pueden generar por otras razones como lo evidenció la emergencia sanitaria global de 2020.

La incertidumbre generada por la geopolítica

Hay otro elemento externo que mantiene a Europa y el mundo en suspenso. La invasión rusa a Ucrania ha cumplido un año y todavía no tiene señales de terminar. Las repercusiones que tendrá este conflicto bélico sobre la producción no se pueden prever. La magnitud dependerá de lo extenso y lo grave del conflicto que por ahora parece estar en un punto muerto. Recursos como la energía o la cadena de suministros de insumos podrían verse seriamente afectados, con paralizaciones que podrían poner en jaque la continuidad del negocio de grandes compañías.

Todo ello tiene que ser un tema de profundo análisis en las empresas y, para ello, existen métodos efectivos para identificar y tratar este tipo de riesgos. Hacer este tipo de evaluación requiere conocer las herramientas que permiten poner estas amenazas en contexto. Eso no solo sirve para identificar estos factores, también sirve para aprender a gestionarlos y evitar la paralización de la compañía en los casos en los que uno de estos riesgos lleguen a materializarse.

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