El alcalde de Logroño visita las actuaciones  denominadas ‘Caminos del deseo’, que discurren en su tramo final  

El proyecto, que incluye 29 senderos que se salen del diseño creado  en zonas verdes y que se crean naturalmente por el desgaste del  paso de las personas, concluye a lo largo del mes de septiembre.

El Ayuntamiento ha invertido 55 771,32 euros en la consolidación de  estos caminos que la ciudadanía hace para acortar distancias en sus  trayectos por parques y zonas verdes.

El alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, acompañado por el concejal de  Medio Ambiente, José Manuel Zúñiga, ha visitado esta mañana una de las 29  actuaciones incluida en el proyecto municipal denominado ‘Caminos del deseo’, que  tiene como objetivo la adecuación y consolidación de una treintena de itinerarios  peatonales creados en zonas verdes repartidas por toda la ciudad.  

Los trabajos, que tienen un presupuesto de 55 771,32 euros, se iniciaron en el mes de  mayo y transcurren ya en su recta final, ya que está previsto que los dos últimos caminos  que quedan por finalizar, los de mayor envergadura y complejidad, estén completados a  lo largo del mes de septiembre.  

Esta mañana, el alcalde y el concejal de Medio Ambiente han visitado el camino ubicado  en el Parque de La Ribera, en el entorno del denominado ‘pino singular’. En este lugar,  Pablo Hermoso de Mendoza ha subrayado que “se trata de un proyecto pionero en  Logroño, surgido de la colaboración de dos concejalías, la de Desarrollo Urbano  Sostenible y la de Medio Ambiente” y ha destacado que “nunca se había impulsado en  Logroño una batería de actuaciones como esta”, además de que “buena parte de ellas son  producto de peticiones que nos ha realizado la ciudadanía, algunas de ellas incluidas en  los presupuestos participativos”.  

El alcalde ha destacado que el proyecto “es una idea que surge para asentar y consolidar  esos caminos que la ciudadanía ha hecho en sus trayectos para acortar distancias en  ciertos parques, zonas verdes y jardines de la ciudad” y ha precisado que, con estas  actuaciones, “mejoramos el estado y también la accesibilidad de estas sendas, para  incorporarlas como nuevos caminos estables en estas áreas”.  

Estas actuaciones de adecuación se denominan comúnmente ‘caminos del deseo’. Se  trata de senderos que se salen del diseño creado oficialmente en las zonas verdes y que se crean naturalmente por el desgaste del paso habitual de las personas, generalmente  realizados por tratarse del camino más corto entre dos puntos.  

29 zonas verdes y parques de la ciudad  

El proyecto se lleva a cabo en 29 zonas verdes y parques de toda la ciudad: el Parque  Calderón de la Barca; el lateral del colegio Caballero de La Rosa; el Parque Felipe VI; el  Parque de San Antonio; la zona próxima a la pasarela peatonal del Parque del Ebro; el  Parque de la Ribera en la zona del pino singular; el Parque de la Solana; la zona del frontón  y del mirador del Parque del Ebro; en el Parque de la Ribera, próximo al lago; en un tramo  próximo a la circunvalación; en un solar de Poeta Prudencio; un talud en Blanco Lac;  proximidades del centro de menores de la calle Piqueras; la curva de los fresnos en el  Parque de La Ribera; en la zona de Portalada a puentes del Parque del Iregua; dos  actuaciones en el Parque Luis Díaz del Corral; el Parque de la Isla; el Parque de El Cubo  junto al carril bici; en el Parque del Residencial Electra; dos pasos en General Urrutia hacia  el Parque del Ebro; en El Arco; dos accesos pertenecientes al barrio de Varea; en la zona  de juegos infantiles del Parque Joan Miró; en Francisco de Goya; y en el Parque de la  Cuchara, en Carmen Medrano.  

Cada una de las obras ha tenido unos trabajos y una dimensión diferente, en función de  la superficie o circunstancias de la zona de actuación. Algunas de ellas se han realizado  en tramos de entre 6 u 8 metros (como en los accesos desde General Urrutia al parque  del Ebro) y otras han incluido intervenciones hasta en 180 o 200 metros (como en el  Parque de la Isla o en la zona de juegos infantiles del Parque Joan Miró).  

Dichos trabajos también tienen diferentes características. La mayoría han consistido en la  realización de excavaciones y construcción de sendas, hormigonadas en algún caso  (Parque Calderón de la Barca o Poeta Prudencio), con pavimento de terrizo con arena en  la mayoría, aunque también han podido incluir perfilado de los bordes de estos caminos,  que tendrán una anchura media en torno a 1,8 metros.  

En otros de los casos, fundamentalmente los situados en laderas, como en el camino del  deseo situado en el final de la pasarela peatonal hacia el Parque del Ebro, se ha precisado  la instalación de talanqueras o vallas de madera. En otros proyectos, como el talud de  Blanco Lac o en el Parque del Iregua o en Varea también se han instalado escaleras de  traviesas de madera. Al mismo tiempo, en otras zonas cuya inversión y actuaciones son  mayores, como en la zona del mirador del Parque del Ebro, se llevará a cabo un camino  de adoquinado con bordillos y se construirán asimismo sumideros y tuberías con salidas  de agua en zona inundable.

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