El riojano Santi Aldama pasa el testigo del baloncesto a su hijo

Foto por Marks Spiske, CC0 Dominio Público

Santiago Aldama Aleson, nacido en Quel, La Rioja, en 1968, es uno de esos jugadores de baloncesto que no se olvidan. Jugó de pívot y debutó en la ACB en 1988. Ahora, su hijo, Santiago Aldama Toledo, con poco más de 18 años, se convierte en una de las grandes promesas del baloncesto

Somos muchos los que recordamos con cariño a uno de nuestros jugadores autóctonos, Santi Aldama. Nació en Quel, un municipio de nuestra comunidad autónoma que pertenece a Rioja Baja, subcomarca de Arnedo. Destacar como él lo hizo en un municipio de unos 2.000 habitantes tiene un mérito que no se puede obviar.  

Aldama se curtió con la cantera del CAI Zaragoza, donde conoció a otros jugadores que posteriormente destacarían en la ACB, como Quique Andreu, Fran Murcia o Zapata, entre otros. Fue en 1988 cuando Santi debutó en la máxima categoría del baloncesto español con este equipo aragonés, en el que jugó hasta 1990. Posteriormente se fue al Magia de Huesca, que, en aquellos años, vivía uno de sus mejores momentos competitivos.

Después de estar en el club oscense regresó a Zaragoza, y fue la salida de Quique Andreu y Zapata del equipo lo que le permitió hacernos disfrutar de más minutos sobre la cancha. Tras tres magníficas temporadas, se trasladó a Valladolid para formar parte del Club Baloncesto Valladolid durante una temporada, hasta que en 1996 pasó a jugar con el Club Baloncesto Gran Canaria por dos temporadas más.

Uno de los hechos más destacables de estos años como profesional en lo más alto del baloncesto español fue su participación con la Selección Española de Baloncesto en los Juegos Olímpicos de 1992, realizados en Barcelona.

Pues bien, ahora es el turno de su hijo, que, aunque de segundo apellido luce un Toledo, también es conocido como Santi Aldama en el mundo baloncestístico. Aldama hijo, que cumplió la mayoría de edad hace unos meses, mide 2,11 y el pasado agosto se colgó el oro en Grecia en el Eurobasket Sub-18. Además, fue el MVP del torneo.

En todas las declaraciones que oímos o leemos de Aldama Toledo hay cierta similitud con su padre: humildad, aplomo e inconformismo. Lleva desde la infancia disfrutando de este deporte como una afición, pero también ha habido esfuerzo y ahínco en el trayecto que le ha traído hasta aquí. Es un jugador que asiste, tira, penetra… algo muy difícil de ver en alguien de su altura. Confiesa que sus ídolos cuando era pequeño eran Pau Gasol y “La Bomba” Navarro; y, aunque él prefiere cautela, son muchos los que ya lo comparan con Pau.

Foto por pixabay, CC0 Dominio Público

Hace poco nos enteramos de que Aldama se trasladaba a Estados Unidos. Estudiará Empresariales en Maryland mientras lo compatibiliza con su participación en el campeonato de la División I de Baloncesto de la NCAA (NCAA Men’s Division I Basketball Championship). Son muchos los que se preguntan por qué un jugador como Aldama no se queda en España, o por qué algún equipo de la Liga Endesa no lucha por ficharlo. Lo cierto es que nos encantaría verlo disputar la Euroliga, donde podría haberse convertido en un revulsivo para los pronósticos de resultados tan ajustados como los que estamos viviendo. Sin embargo, la decisión de Aldama de irse a Estados Unidos ha sido inamovible y bien meditada. “Por lo pronto”, allí está su futuro inmediato.

Es cierto que su estancia en Estados Unidos puede ser un momento crucial para que el joven jugador siga potenciando sus habilidades. Tanto si hace carrera profesional allí, como si posteriormente vuelve a España, a muchos les ha parecido una decisión muy apropiada para su futuro, incluso si lo vemos desde una perspectiva en la que el baloncesto no se convierta en su trabajo. 

En cualquier caso, son muchos los comentaristas, jugadores y periodistas deportivos que han puesto los ojos en Aldama. Es muy probable que oigamos hablar de él muy pronto y esperamos volver a verlo por nuestra comunidad.




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