empezar de nuevo sin deudas con la Ley de Segunda Oportunidad

Los niveles de endeudamiento de particulares y autónomos se han visto incrementados por la inflación y la crisis económica. Según los expertos del despacho especializado Canarias Sin Deuda, cerca de la mitad de las personas que recurren a esta ley son particulares que han atravesado un bache económico, mientras que el 60 % corresponde a autónomos que, tras un fracaso empresarial, deben dinero.

Los niveles de endeudamiento de particulares y autónomos se han visto incrementados por la inflación y las consecuencias económicas de la pandemia. En este contexto, el mecanismo legal que permite a las familias cancelar sus deudas y empezar desde cero, la Ley de Segunda Oportunidad, capta cada vez una mayor atención. Sin embargo, aún hay cierta confusión y dudas con respecto a los casos en los que esta es una solución posible para empezar de nuevo sin deudas.

Según datos del despacho de abogados Canarias Sin Deuda, que se especializa en el acompañamiento y asesoramiento en la tramitación de la Ley de Segunda Oportunidad, cerca de la mitad de las personas que recurren a este mecanismo legal son particulares que han atravesado un bache económico, mientras que el 60% corresponde a autónomos que, tras un fracaso empresarial, deben dinero.

La Directora Legal de Canarias Sin Deuda, Celenia Gil, explica que “La Ley de Segunda Oportunidad supone para muchas personas y familias en situación de vulnerabilidad, la última posibilidad de salir adelante. Desde su aprobación, en 2015, este mecanismo legal permite a particulares y autónomos optar a la liberación de sus deudas y evitar así la entrada en una espiral de endeudamiento que les impide rehacer sus vidas”.

España fue uno de los países que más tardó en incorporar a su sistema judicial la Ley de Segunda Oportunidad, un mecanismo pensado para que las personas físicas, incluyendo a los autónomos, puedan cancelar sus deudas, cumpliendo así con la recomendación de la Comisión Europea del año 2014.

“Aunque esta ley ya cuenta con siete años de trayectoria en nuestro país aún hay un gran desconocimiento o cierta incredulidad en su eficacia, por eso, desde Canarias Sin Deuda tratamos de acercar su funcionamiento al mayor número de personas”, afirma Celenia Gil. Llevar a cabo un procedimiento de este tipo exige cierto compromiso por parte de la persona afectada, pero con ayuda y orientación profesional es posible llegar a buen término.

Requisitos que hay que cumplir

Entre los requisitos que se deben cumplir para poder recurrir a la Ley de Segunda Oportunidad figura, en primer lugar, ser un deudor de buena fe y no ser objeto de un concurso culpable. Es decir, el pequeño empresario o persona física debe demostrar que no ha sido responsable (no ha habido dolo o culpa grave) de haber desembocado en ese proceso.

También es imprescindible no haber sido condenado penalmente por delitos contra el patrimonio, falsedad documental, contra Hacienda y la Seguridad Social y, por último, haber pagado los créditos contra la masa generados durante el concurso y los concursales privilegiados (como hipotecas y deudas con Hacienda y la Seguridad Social).

Además, según explica la abogada especialista de Canarias Sin Deuda, la reforma de la Ley Concursal, en septiembre de 2022, ha supuesto algunos cambios en la Ley de Segunda Oportunidad que simplifican los trámites.

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