Ideas para decorar la habitación de los niños

La habitación de los niños será su pequeño mundo y debe ser alegre, un lugar para la creatividad y el juego que se puede convertir en un espacio único con poco dinero y mucha imaginación.

Pocas cosas tan divertidas cómo decorar las habitaciones de los niños. La ilusión que acompaña el proceso de hacerlo cuando se está esperando el bebé es muy grande pero también lo es hacerlo cuando la habitación tiene que ir creciendo con ellos.

No es necesario invertir mucho dinero para conseguir un espacio de ensueño, basta contar con un mobiliario base que puede ser de colores neutros y de líneas simétricas como los que se encuentran en decoración infantil online. A partir de ahí solo deberás poner especial atención en el color que les das a las paredes, ya que estas van a desprender buena parte de la vida que transmitirá la habitación.

A día de hoy son infinitas las posibilidades, ya que se puede contar con papel pintado, vinilos e incluso dibujos al natural con plantillas o sin ellas, pero cuidado con recargar demasiado las paredes. El cuarto infantil será la verdadera casa del niño, el lugar donde se va a desarrollar, por eso es esencial que dejes sus juguetes a su alcance y lo hagas todo poniéndote en el punto de vista del pequeño.

No compres la lámpara más bonita que encuentres si no la que le guste más a él y para ello debes de tratar de elegir poniéndote en su lugar. La creatividad debe de tener su espacio pero es posible que los niños no sepan o no sean capaces de entender cuáles son los límites, de modo que puedes probar a pintar con pinturas especiales una franja de pizarra en toda la habitación para que pueda pintar a su antojo. Eso sí, cuando salga de ella haz que deje la tiza, sino va a creer que el mundo es un folio en blanco para él.

Decoración emocional para crecer envuelto de buenos recuerdos

Haz que todo su mundo tenga valor, así, si salís a caminar y recoge pétalos de flores y hojas, pégalas en una cartulina cuando llegues a casa. Dará una nota de color a la habitación.

Con una cartulina hazle un planning de tareas. Ya sabes, ducharse, ponerse los zapatos, lavar dientes y acostúmbrate a seguir el orden y ponerle caras contentas si lo hace bien. En este caso lo importante es no descuidarlo. Si aprovechas las suelas de sus zapatos usados puedes hacer un cuadro con ello, así él verá lo mucho que le va creciendo el pie y seguro que en un futuro lo mostrará a sus amigos y hasta estará pendiente de ir incorporando nuevas piezas.

Piensa en hacer el marco de un espejo con botones que tengas por la casa o móviles de origami. Basta dibujar siluetas de animales y colorearlas y si no eres muy mañosa hazlo con corazones y después puedes pintarlos de distintos colores. Si está en la fase de que tiene que aprender la hora, siéntate un día con él y hazle un reloj de cartulina con el que pueda mover las agujas a su antojo. Será un buen modo de aprender.

Los niños son una fuente inagotable de ideas, así que vete fijando en lo que necesita según su carácter, pero seguro que necesitará un lugar para relajarse, y para ello aprovecha una esquina de la habitación y crea su propio chill out con espumas. Pon un aplique en la pared y esta será su zona de lectura, también puedes aprovecharlo como el socorrido “rincón de pensar” al que acudir cuando haya hecho algo que no está bien.

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