Investigan a cuatro personas y detienen a tres por delitos de simulación de delito

Se trata de un delito contra la Administración de Justicia y que en mucho de los casos sucede junto con el Delito de Estafa castigado con  penas de seis meses a tres años de prisión

En uno de los casos el denunciante realizó descripción física y vestimenta del asaltante llegando a afirmar que esgrimía una navaja de quince centímetros

Agentes de la Policía Nacional de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja han investigado en lo que llevamos de año a cuatro personas siendo detenidas tres como presuntos autores de un Delito de Simulación de Delito.

La Policía Nacional ha recordado que los agentes que investigan todas las denuncias  que se realizan para actuar en consecuencia contra los presuntos autores, pero si se demuestra la falsedad de lo manifestado, la supuesta víctima se convierte en autora de una infracción penal contra la Administración de Justicia.

El procedimiento a seguir una vez que los agentes reciben una denuncia es la comprobación de los hechos, así como la posterior investigación. En caso de ser veraz se encaminan las gestiones hacia la detención de los presuntos autores. Si los hechos denunciados son falsos se imputa, y se detienen a los denunciantes.

Casos

Así los investigadores de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta, han desarrollado las pesquisas sobre los hechos denunciados y tras recabar datos, se citaron nuevamente a los denunciantes para tomarles declaración.

En muchos de los casos, se trata de personas que denuncian robos con violencia que nunca se han producido, y por lo general su motivación es defraudar a una compañía aseguradora. Los responsables de estos hechos tras ser víctimas de un hurto o haber extraviado algún objeto de valor, frecuentemente teléfono móviles de alta gama, contactan con su compañía aseguradora, y tras descubrir que su póliza no cubre este tipo de hechos, pero si los robos violentos, se personas en alguna de las Oficina de denuncias de la Policía Nacional y narran un supuesto robo que nunca tuvo lugar, para a continuación presentar a su aseguradora copia de esa denuncia y reclamar el importe de los bienes supuestamente robados, incurriendo además, en un Delito de Estafa.

Así en uno de los casos, una mujer de treinta y ocho años que aseguro que cuando iba paseando con su perro, una persona se le había acercado por detrás y le había arrebatado el «móvil», huyendo rápidamente a la carrera, manifestando que no podía aportar ningún dato descriptivo del autor. Posteriormente tras investigaciones de los agentes, estos pudieron comprobar que no se había producido ese hecho y al ser nuevamente citada confeso que se lo habían sustraído en su lugar de trabajo y como no se  lo iba a cubrir el seguro y no tenía dinero para comprase otro, cambió la versión de los hechos en su denuncia, habiendo cobrado ya por este hecho la compensación por parte de la compañía de seguros. 

Otra de las investigadas es una mujer  que denunciaba haber realizado una compra «on line» por importe de mil cien euros y manifestaba no haberla recibido, sintiéndose estafada por la empresa, y así tras la denuncia reclamar a la empresa la devolución de la cantidad abonada. Tras comprobaciones de los investigadores y diferentes declaraciones testificales, se pudo determinar que la denunciante había recibido ella misma la compra realizada y la devolución del importe abonado, con lo cual la compra le salió gratis.

En el caso de un joven de diecisiete años, este manifestaba en su denuncia, que había sido víctima de un Delito de Robo con Violencia e Intimidación, en la que el asaltante le había esgrimido una navaja de quince centímetros pidiéndole “que le diese todo lo que tenía”, el menor presentó incluso una descripción de las características físicas y la vestimenta del asaltante. En este caso los investigadores tras realizar numerosas comprobaciones, cotejos, revisadas cámaras de seguridad y declaraciones de testigos, estos no hallaron  ninguna evidencia que corroborase la versión que había dado el denunciante, si no todo lo contrario, pudiendo determinar que los hechos narrados eran totalmente falsos, por lo que con las pruebas obtenidas volvieron a citar al menor para ampliar los términos de su declaración y aclara algunos aspectos sobre su asalto, que eran contradictorios, confesando él mismo que la cartera le fue hurtada al descuido, y que se había inventado el robo con violencia para justificarlo ante su familia.

El último de los casos, concretamente del pasado fin de semana, se detuvo a un hombre de treinta y un años, por simular un delito al presentar una denuncia en la que manifestaba que personas desconocidas le han realizado compras fraudulentas con una tarjeta bancaria. Las primeras investigaciones, unidas a las gestiones practicadas en los establecimientos donde había sido utilizada la tarjeta, permitieron averiguar que se trataba de transacciones realizadas en páginas de internet de juegos de azar y bingos de esta ciudad, determinando que había sido el propio denunciante quien las había realizado.

Así mismo se recuerda que el Delito de Simulación de Delito recogido en el artículo 457 del Código penal está castigado con penas de multa de seis a doce meses. Y que el delito de Estafa que por lo general cometen a las seguradoras con posterioridad, está castigada con penas de seis meses a tres años de prisión, circunstancia que raramente llega a pasar por la cabeza de los que cometen este tipo de hechos.

La Policía, siempre informa a las personas que acuden a dependencias policiales a denunciar unos hechos presuntamente delictivos, de las responsabilidades que se pueden derivar si se dicen inexactitudes o se miente sobre la comisión de los posibles delitos, para ello se incluye en su acta de denuncia un párrafo que dice de forma literal “Que ha sido informado de la obligación Legal que tiene de decir la verdad” (Art. 433 de L.E.Cr) y de la posible responsabilidad penal en la que incurre caso de acusar o imputar falsamente a una persona una infracción penal o con temerario desprecio hacia la verdad” (Art. 456 de L.E.Cr), simular ser responsable o víctima de una infracción penal (Art. 457 de L.E.Cr), o faltar la verdad en su testimonio (Art. 458 de L.E.Cr).

Si a pesar de esta advertencia expresa formulan su denuncia, como en los cuatro casos anteriores, los investigadores adoptaran las medidas legales procedentes contra las personas que han mentido y han puesto en marcha de forma fraudulenta una investigación policial, entre ellas el procedimiento para el abono de los gastos ocasionados por el mal empleo de los recursos policiales (horas de trabajo de los investigadores, medios empleados, etc.). 

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