Jesús Rocandio ofrece este sábado la conferencia ‘Fotos, estereoscopías, publicaciones, cine familiar y documental’ en la Sala de usos múltiples del Ayuntamiento

En la conferencia ‘Fotos, estereoscopías, cine familiar y documental’ ofrecerá un recorrido por las distintas cámaras que extendieron el arte de la fotografía al mundo de los aficionados, haciendo especial incidencia en la figura de José Ortiz de Echagüe, que se hizo un lugar en la fotografía artística mundial.

Rocandio hablará sobre la aparición de la industria que posibilitó la fabricación de cámaras asequibles para el uso de aficionados, que no contaban con los recursos que obtenían los profesionales de la venta de sus fotografías.

Asimismo, disertará sobre la importancia de las publicaciones periódicas como formación de los aficionados y hará una aproximación a las revistas míticas de fotografía de la época.

La conferencia se cerrará con una selección de cine familiar, documental y artístico realizado por los aficionados en La Rioja en los años heroicos del cine de aficionados. Se adentrará en el mundo del cine de los aficionados, con la presentación de la obra de Quico Ardanza, Jesús Vicente Aguirre, Gorka Salazar, Eduardo Menéndez y Luis Brox.

Con esta conferencia se pone el colofón a la muestra fotográfica ‘Los aficionados. Una mirada libre’. Esta exposición es la duodécima de la serie ‘Fotógrafos de Logroño’, ideada por la Casa de la Imagen. Exhibe 90 imágenes de 26 autores logroñeses o afincados en la capital, realizadas entre finales del siglo XIX y la década de los 80 del siglo XX.

Entre los aficionados a la fotografía y al cine que están representados en esta exposición destacan el político Amós Salvador, el ingeniero José Ortiz Echagüe, los médicos Víctor Lorza, Julián Loyola y José Luis Gil Díez, los empresarios Sabino Navajas, José Manuel Saíz Olagüenaga y Hermenegildo Martínez, los militares Esteban Capresto y Antonio López Osés o el escultor Alejandro Narvaiza, junto con otros autores más desconocidos como Rufino Briones y Francisco Eiriz u otros anónimos, cuyas colecciones fueron adquiridas por la Casa de la Imagen.

Estos aficionados tomaron imágenes con total libertad, sin estar sujetos a las demandas o requisitos de un cliente, tan solo a las órdenes de su creatividad. Las obras de estos aficionados plasman una visión íntima, en ocasiones familiar, muy personal y libre.

Durante el arco temporal en el que se circunscribe la muestra, en Logroño se dieron cita aficionados que han escrito su nombre en los manuales de la Historia de la fotografía, como José Ortiz de Echagüe. Algo inconcebible si tenemos en cuenta el tamaño de la ciudad y su población.

En las últimas décadas del XIX, la fotografía dejó de ser patrimonio exclusivo de los profesionales y una pléyade de aficionados abrazaron este nuevo elemento de modernidad que fue la fotografía; un reducido número de aficionados pertenecientes a las clases sociales más altas y profesionales, en especial médicos, que nos enseñan la parte del mundo que a los profesionales no les interesaba plasmar, imágenes más íntimas y verdades de la sociedad, sin filtro. A esto contribuyó también la aparición de la Kodak Vest Pocket nº1, conocida como la cámara del soldado, porque muchos soldados americanos la llevaban en su bolsillo. Esta cámara plegable permitió mostrar por primera vez la crueldad de la Primera Guerra Mundial, gracias a soldados aficionados a la fotografía.

Con las cámaras de bajo coste se popularizó la fotografía hasta llegar al último hogar, de forma que en cada casa existía un álbum, una historia pequeña que sumando muchas harían la historia de la humanidad contada de una manera singular.

Además de los fondos fotográficos, la exposición cuenta con fondos cinematográficos, compuestos por pequeñas secuencias rescatadas de películas rodadas entre 1920 y 1970 por diferentes aficionados.

Esta exposición presenta la obra de cuatro nuevos autores desconocidos por el público, pero de gran interés: Francisco Eiriz, un pictorialista que se fabricaba los papeles confiriendo un alto sentido pictórico a sus imágenes; Sabino Navajas, empresario de Logroño que practicó la fotografía estereoscópica con el sistema Viewmaster y tomó innumerables vistas de Logroño en los años 50-60; José Manuel Saiz Olagüenaga, otro empresario de mirada moderna y sorprendente que trabajo en diversos formatos; y un militar desconocido, del que se ha conseguido un archivo familiar que además contiene imágenes de la guerra del Rif en Marruecos. Se encontró en Logroño y cuenta con fotografías de La Rioja y de su domicilio. Además, incorpora obra inédita de autores ya conocido como Víctor Lorza, y Julián Loyola.

A lo largo de los meses en los que ha estado abierta al público esta exposición, la Sala de Usos Múltiples del Ayuntamiento ha exhibido el documental ‘De la foto fija al super 8’, coordinado por Bernardo Sánchez, en el que se recoge la aparición de los aficionados a finales del siglo XIX, destaca la figura de José Ortiz Echagüe, muestra revistas en las que aprendieron los aficionados, presenta las primeras agrupaciones fotográficas y el cine familiar y documental de los aficionados al Super 8”. En este documental, el cine ocupa el setenta por ciento del metraje.

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