Preservado por la Fundación del Patrimonio Ferroviario un histórico vagón de bordes máximos

Tras las oportunas conversaciones entre la Fundación del Patrimonio Ferroviario y la prestigiosa firma aceitera OLEICFAT, con sede en Puente Genil (Córdoba), se alcanzó tiempo atrás un acuerdo para la preservación cultural de un vehículo histórico de la trayectoria colectiva en materia ferroviaria.

Se trata de vagón de dos ejes y bordes de 1.500 mm, diseñado por la Comisión de Unificación de Material, creada a instancias de la Federación de Industrias Nacionales, durante la década de 1920. Este modelo vino a sustituir a otros anteriores de diversos diseños construidos hasta entonces para las diferentes compañías, los cuales venían circulando ampliamente por toda la red ferroviaria.

Los vehículos de este tipo, pensados para una carga máxima de 20 toneladas, se fabricaron con diversos tipos de freno, existiendo varios de ellos dotados de garita para el agente encargado de su funcionamiento y otros sin esta. A esta última variante pertenece el vehículo ahora preservado, el cual está dotado de ejes RN 21 y cajas de engrase de paleta. Por otra parte, responde a la variante dotada de testeros abatibles. Aunque concebidos para carga general, el empleo de este tipo de vagones estuvo muy vinculado al transporte de carbón.

La empresa hasta ahora propietaria del vehículo, la citada OLEICFAT, fue fundada también en la citada década de 1920 por la familia Espuny, la cual mantiene la titularidad de las instalaciones de Puente Genil. Su actividad se orientó inicialmente a cuanto giraba en torno al aceite de orujo, produciendo también en su día jabones y centrándose a partir de los sesenta en la producción de aceite fino.

La sensibilidad cultural de los directivos de esta firma, especializada al día de hoy en el tratamiento de productos derivados del aceite de oliva que comercializa a nivel internacional, fue determinante para hacer posible el acuerdo y alcanzar este satisfactorio resultado patrimonial.

Tras todo ello quedó concretada la correspondiente operación logística con las empresas que debían llevarla a cabo, las cuales desplazaron hasta el lugar los medios técnicos de elevación y de transporte contratados al efecto.

Con la retirada del vagón de la ubicación en que se había hallado durante las últimas décadas, inició este una nueva etapa de su existencia, esta vez de carácter cultural, que debe llevarle a quedar al servicio del conjunto de la sociedad española.

Los trabajos técnicos destinados a su restauración y a su vuelta a la plena funcionalidad operativa, han sido encargados por la Fundación del Patrimonio Ferroviario a la Sociedad Española de Actuaciones Mecánicas, especializada en la restauración, reparación y mantenimiento de material ferroviario de diversa índole.

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