¿Qué roedor es la mejor mascota para casa?

Si te has decidido por adoptar un roedor como mascota, el paso siguiente es elegir el tipo.

Al igual que un perro o un gato son mascotas que requieren una serie de cuidados, los roedores también necesitan que les dediquemos tiempo. Aunque mucho menos que los anteriores, razón por la que se han convertido en mascotas muy habituales para familias. Sobre todo para quienes tienen niños pequeños. Si los más pequeños de la casa ya están pidiendo una y crees que es el momento, puedes decidir entre los distintos tipos de roedores cuál es el que mejor encaja.

Hámsters, de los más habituales

Cuando hablamos de roedores, uno de los tipos más comunes que se ven en una casa son los hámsters.

De costumbres más bien nocturnas, estos animales son bastante inquietos, aunque resultan bastante fáciles de atender. No hay más que darles de comer, asegurarse de que tienen agua suficiente y limpiar la jaula regularmente.

Si quieres que los niños aprendan a responsabilizarse de un ser vivo, este tipo puede ser una muy buena forma de empezar.

Los jerbos, algo más exigentes

Aunque se parecen bastante a los hámsters, los jerbos son bastante más inquietos y requieren más cuidado. Son muy saltarines y suelen roerlo todo, así que la jaula en la que los tengamos tiene que ser alta y con barrotes metálicos. Además necesitan sentirse acompañados, de modo que lo mejor es tener una pareja. De lo contrario pueden sentirse algo solos y tristes.

Cobayas, cuidado con la alimentación

La cobaya es de un tamaño mayor que los jerbos y los hámsters. También tiene un pelaje más suave y hasta se la puede adiestrar para determinadas acciones. Es un roedor muy cariñoso al que se debe prestar especial atención a la hora de alimentar, ya que necesitan contar con fruta y verdura fresca, sobre todo la que aporta una mayor cantidad de vitamina C. Suelen coger catarros con facilidad precisamente a que les cuesta sintetizar este nutriente, por lo que hay que tener mucho cuidado en este sentido.

Los conejos, solo si puedes dedicarles algo de tiempo

Una de las ventajas de tener un roedor es que no hay que sacarle a pasear cada día. Aunque en el caso de los conejos, sí que necesitan que les dediques tiempo para sacarlos de su jaula y dejar que se muevan un poco. Por lo menos una hora y siempre con supervisión, ya que sus dientes pueden causar algún que otro desperfecto en el mobiliario, por no hablar de que si muerden un cable podrían hacerse mucho daño.

La chinchilla, para las familias más responsables

Las chinchillas son los. Roedores más delicados de cuantos se pueden tener como mascota. Necesitan que su dieta se cuide más que la de las cobayas, además de que exigen un sitio muy limpio en el que vivir, de gran tamaño que les permita movilidad. Además, al ser de costumbres nocturnas puede que hagan algo de ruido mientras el resto de la familia está durmiendo.

A cambio, la chinchilla es una estupenda mascota, muy cariñosa y limpia a la que le encanta jugar.

Es un ser vivo, no un juguete

Finalmente, es importante hablar de un detalle importante. Independientemente de cuál sea la mascota que elijas, se trata de un ser vivo y debe atenderse como tal. No es un juguete que se pueda tirar a la basura cuando te aburras de él. Así que si consideras que no puedes asumir el compromiso de cuidar de tu mascota, lo mejor es que no la tengas. Y si los niños se cansan, tendrás que encargarte tú de que siga estando en perfectas condiciones, o hacerles comprender que han adquirido un compromiso que tienen que cumplir.

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