Save the Children insta a impartir educación afectivo-sexual entre menores tras los últimos casos de violencia sexual

El 12% de chicos repite en sus relaciones lo que ve en la pornografía sin consentimiento de la pareja, según un informe de la ONG

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

Save the Children se ha mostrado partidaria de impartir en todos los ámbitos (educativo, familiar y sanitario) contenidos de educación afectivo-sexual para prevenir y combatir la violencia sexual que sufre la infancia y la adolescencia, a raíz de los últimos casos que tienen a los menores como protagonistas. Según el informe ‘Ojos que no quieren ver’, de la propia organización, la educación afectivo-sexual desde edades tempranas ayudaría a reducir a la mitad los casos.

Como ya señaló la ONG en la investigación ‘(Des)información sexual: pornografía y adolescentes’, el 12,2% de los chicos ha reproducido en sus relaciones lo que ve en la pornografía sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien.

En esta encuesta –realizada en 2020– participaron más de 1.700 chicos y chicas de entre 13 y 17 años de toda España. Entre otras conclusiones, revelaba que los adolescentes ven pornografía por primera vez a los 12 años y casi 7 de cada 10 (el 68,2%) consumen estos contenidos sexuales de forma frecuente. Este consumo se produce en la intimidad (93,9%), a través del teléfono móvil, y se centra en contenidos gratuitos online (98,5%), basados de manera mayoritaria en la violencia y la desigualdad.

El estudio también revelaba que el 54,1% de los adolescentes, en su mayoría los chicos, cree que la pornografía da ideas para sus propias experiencias sexuales y al 54,9% le gustaría poner en práctica lo que ha visto. El 47,4% de los adolescentes que ha visto contenido pornográfico ha llevado alguna escena a la práctica.

En relación a este último punto, Save the Children considera especialmente preocupante que, cuando intentan imitar lo que ven, no siempre solicitan consentimiento previo a su pareja. El 12,2% de los chicos lo ha hecho sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3% de las chicas.

Además, según datos del Ministerio del Interior, la violencia sexual hacia la infancia y adolescencia ha aumentado un 71,1% en la última década. Así, de 3.322 denuncias que se interpusieron por este motivo en 2010, en 2020, último año con cifras oficiales, se registraron 5.685 denuncias por violencia sexual que tiene como víctima un menor de edad. De estas víctimas, 4 de cada 5 eran niñas y chicas adolescentes, señala la ONG.

«Aunque son datos horribles, no hay que olvidar que estas cifras son solo la punta del iceberg. Que las denuncias aumenten no es que haya más casos, sino que cada vez se visibiliza más este problema y la sociedad está más sensibilizada», explica la directora de Incidencia Social y Política de Save the Children, Catalina Perazzo.

Por ello, la organización recuerda la necesidad de impartir en las escuelas educación afectivo sexual, tal y como recoge la Ley de Educación y la Ley Orgánica de Protección a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), que enseñe a niños y niñas, siempre de forma adaptada a su etapa educativa, conceptos necesarios para detectar la violencia o el abuso como son el consentimiento, la autonomía del cuerpo, el desarrollo de las emociones o la creación de relaciones igualitarias. A su juicio, esta educación no debe quedarse solo en el ámbito escolar, sino también extrapolarla a otros ámbitos, como el familiar y sanitario.

«La mitad de adolescentes de España ha recibido en los últimos 2 años entre 1 y 4 horas de formación sobre educación sexual. No podemos permitir que la pornografía sea su única fuente de información sobre la sexualidad, ya que su deseo sexual se construye sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales propios de la ficción», alerta Perazzo.

AUMENTO DE CASOS EN ÉPOCA ESTIVAL

Además, indica que «con el comienzo de la época estival, donde tienen lugar más eventos festivos, festivales, conciertos y fiestas se puede aumentar el número de casos de violencia sexual».

En estos contextos, en los que circulan sustancias como el alcohol y otro tipo de drogas, «es necesario estar todavía más alerta porque, según diversos estudios, en las agresiones sexuales grupales el consumo de estas sustancias suele estar presente», advierte.

Por todo ello, Save the Children pide a los Ayuntamientos y las administraciones que contribuyan y generen entornos seguros para ninos, niñas y adolescentes, tal y como prevé la LOPIVI, así como campañas de sensibilización que ayuden a concienciar a la sociedad sobre esta problemática.

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