Pamplona Actual

Sabor Social: el Banco de Alimentos de Navarra convierte los excedentes en una nueva red de alimentación diaria y segura

Un modelo pionero transforma los restos de comedores colectivos en raciones completas para personas vulnerables

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Presentación de Sabor Social

Presentación de Sabor Social

Presentación de Sabor Social

Lo que hasta ahora terminaba en el cubo de la basura empieza a recorrer un camino muy distinto en Navarra. La Fundación Banco de Alimentos de Navarra (BAN) presentó este miércoles en Civican Sabor Social – El plato compartido, un proyecto innovador que convierte excedentes de comedores colectivos en alimentación diaria, completa y segura para personas en situación de vulnerabilidad en Pamplona, con el apoyo de la Fundación “la Caixa”.

La iniciativa aborda de frente una paradoja cada vez más visible: mientras miles de personas tienen dificultades para acceder a una dieta adecuada, una parte significativa de los alimentos ya cocinados en comedores escolares, empresariales o hospitalarios no llega a consumirse. Sabor Social propone cambiar esa lógica y transformar el excedente en recurso, el desperdicio en oportunidad.

El proyecto ve la luz, además, en un momento especialmente significativo. La entrada en vigor de un nuevo marco normativo que impulsa la prevención del desperdicio alimentario y la valorización de excedentes refuerza una iniciativa que se alinea con las políticas públicas de inclusión social, sostenibilidad y economía circular. En este contexto, el Banco de Alimentos de Navarra consolida su papel como agente estratégico en el territorio.

A diferencia de los modelos tradicionales de reparto, Sabor Social complementa la distribución alimentaria existente y permite llegar a personas que no acceden de forma regular a una alimentación adecuada. Todo ello se apoya en protocolos específicos de seguridad alimentaria, logística y trazabilidad, que garantizan que los alimentos recuperados mantengan su calidad y seguridad antes de llegar a comedores y recursos sociales.

Uno de los grandes valores del proyecto es su enfoque de trabajo en red. La colaboración público-social-privada es la base de un modelo en el que participan el Gobierno de Navarra, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra, empresas de restauración colectiva y entidades sociales como Ausolan, Elkarkide, Paris 365 y Alimenta Valores, responsable de la coordinación del proyecto.

En cifras, el impacto es tangible: hasta 250 raciones diarias para personas en situación de vulnerabilidad, elaboradas a partir de excedentes alimentarios recuperados. A este beneficio social se suma el impacto ambiental, con una reducción directa del desperdicio y de la huella asociada a emisiones de gases de efecto invernadero y al uso innecesario de recursos como el agua.

El proyecto incorpora también un componente formativo y de sensibilización, con talleres y acciones divulgativas orientadas a promover una cultura del aprovechamiento alimentario y a reforzar la capacitación de personas beneficiarias, voluntariado y entidades participantes.

“Sabor Social nace con vocación de continuidad y de ser replicable”, subrayó durante la presentación Nati Vitórica, vicepresidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra, con el objetivo de que el modelo pueda inspirar iniciativas similares en otros territorios. En la misma línea, la presidenta de la Fundación BAN, Marisol Villar, destacó que el proyecto “demuestra cómo la colaboración entre entidades permite transformar un reto complejo en una oportunidad real para Navarra, sumando valor a los alimentos y a la sociedad”.

En definitiva, Sabor Social no solo llena platos: redefine la manera de entender el excedente, la solidaridad y la responsabilidad colectiva en un momento clave para el futuro de la alimentación.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN