El exministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE, actualmente en prisión preventiva por su presunta implicación en la denominada trama Koldo, ha anunciado este martes su dimisión como diputado por Valencia. La renuncia se ha formalizado ante la Mesa del Congreso de los Diputados una vez resuelto por la Sala Segunda del Tribunal Supremo el recurso de apelación presentado contra el auto de prisión que pesa sobre él.
En un comunicado, el exdirigente socialista explica que su decisión responde a una defensa del respeto a los procedimientos legales como “pilar fundamental del Estado de Derecho”, subrayando la importancia de principios como la presunción de inocencia, la separación de poderes, la imparcialidad judicial y la tutela judicial efectiva “sin arbitrariedades”.
El exministro recuerda que desde la aprobación del suplicatorio en enero de 2025 ha mantenido su escaño pese a las iniciativas de los órganos de gobierno de la Cámara para suspender sus derechos y deberes parlamentarios. En este contexto, asegura haber defendido de forma reiterada ante la Mesa y la Presidencia del Congreso la integridad del derecho de representación recogido en el artículo 23 de la Constitución, así como los límites de la inmunidad parlamentaria, apoyándose en la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Según señala, estas consideraciones explican su decisión de conservar el acta hasta ahora, una postura que considera ya insostenible en su actual situación procesal. A partir de este momento, afirma, centrará toda su actividad en el ejercicio de su derecho de defensa y en la reivindicación de su inocencia.
En su mensaje de despedida, el exministro ha expresado su agradecimiento a la ciudadanía valenciana y ha destacado el “honor” que ha supuesto ser diputado en siete legislaturas consecutivas, desde la IX hasta la XV. Durante este periodo, afirma haber trabajado para fortalecer la justicia social, la libertad, la igualdad y el pluralismo político como valores esenciales del Estado social y democrático de Derecho. “Puedo decir con orgullo que ha sido una responsabilidad emocionante”, concluye.






