La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR) ha confirmado la sentencia que obliga al Ayuntamiento de Logroño a indemnizar con 16.000 euros a los familiares de un fallecido cuyos restos óseos se perdieron. El tribunal desestima así el recurso de apelación de la familia, que solicitaba una compensación de al menos 60.000 euros tras un error en los servicios funerarios municipales.
Los hechos tienen su origen en una concesión de nicho otorgada en 2010. Pese a que la familia había tramitado y obtenido la renovación de la concesión, los restos fueron trasladados por error al osario común del cementerio municipal. Esta acción impidió de forma definitiva la identificación e individualización de los huesos, un hecho del que los allegados no tuvieron constancia hasta el año 2021.
Un daño moral "irreversible"
La sentencia ratifica la resolución previa del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Logroño. El magistrado considera acreditado el funcionamiento anormal del servicio público, reconociendo el profundo impacto emocional y el daño moral causado a los recurrentes. La pérdida de los restos supone la imposibilidad de que los familiares puedan acudir a un lugar concreto para honrar y recordar a su ser querido.
El Ayuntamiento de Logroño ya había reconocido inicialmente el error, aunque proponía una cuantía económica inferior. Tras el paso por los juzgados, la cifra se elevó a los 16.000 euros actuales más los intereses legales.
Una indemnización "ajustada a derecho"
A pesar de la insistencia de los familiares en aumentar la cuantía, el TSJ de La Rioja concluye que la cifra fijada es "razonable y proporcionada". La Sala subraya que la valoración del daño moral es ajustada, teniendo en cuenta el vínculo familiar y la irreversibilidad de la pérdida del lugar de enterramiento.
Con esta resolución, se cierra la vía judicial ordinaria para una reclamación de responsabilidad patrimonial que pone de relieve la importancia de la gestión administrativa en los servicios de cementerios y el respeto a los derechos de los concesionarios.






