La capital riojana se prepara para vivir una inmersión culinaria única. El concejal de Promoción de la Ciudad, Miguel Sainz, ha presentado hoy las actividades del hermanamiento gastronómico entre Logroño y Pau (Béarn, Francia). Bajo el sugerente título ‘Que vuelven los franceses’, esta iniciativa busca estrechar lazos entre profesionales del sector y acercar los sabores del país vecino al público riojano.
Organizado por la Asociación de Hosteleros de La Laurel, el evento cuenta con el respaldo del programa municipal de dinamización turística. Tras una primera fase celebrada en enero en tierras galas, ahora es el turno de recibir en Logroño la excelencia del producto kilómetro cero y los caldos de la región de Béarn.
Networking y cata profesional en el Centro de la Cultura del Rioja
Uno de los ejes fundamentales de este encuentro es el fortalecimiento de la economía local y el sector vitivinícola. El viernes 27 de marzo, el Centro de la Cultura del Rioja será el escenario de una jornada técnica. En ella, agentes del mundo del vino, empresas agroalimentarias y oficinas de turismo de ambos lados de la frontera participarán en sesiones de networking y demostraciones culinarias.
El objetivo prioritario es generar un puente comercial real que permita a los profesionales riojanos y franceses establecer colaboraciones futuras, compartiendo estrategias sobre el turismo enogastronómico, un pilar fundamental para la identidad de La Rioja.
Degustaciones populares en el Mercado de San Blas
Para el ciudadano de a pie, el epicentro de la fiesta será el Mercado de San Blas. Durante la tarde del viernes y toda la jornada del sábado, la Plaza de Abastos se transformará en un escaparate de la cultura francesa. Los asistentes podrán adquirir bonos de 19 euros que incluyen tres raciones de cocina francesa y dos copas de vino o espumoso.
Además de la oferta gastronómica, el mercado contará con música en directo, venta de productos artesanales y catas dirigidas. Esta propuesta no solo refuerza a Logroño como un destino gastronómico de referencia mundial, sino que pone en valor espacios emblemáticos de la ciudad como lugares de convivencia y ocio cultural de alta calidad.






