Veinticuatro años de prisión, retirada del pasaporte y prohibición de salir de España. Esas son las principales peticiones que Hazte Oír, al frente de la acusación popular unificada en el caso que investiga a Begoña Gómez, trasladó este lunes al Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid en un escrito de acusación de 81 páginas.
La organización, que lidera por decisión judicial la representación de un heterogéneo grupo de acusaciones populares —entre ellas Vox, Iustitia Europa y Manos Limpias—, considera que la esposa del presidente del Gobierno utilizó su posición para tejer una red de influencias con valor económico desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa en 2018.
Seis delitos y una petición de medidas cautelares
El escrito atribuye a Gómez tres delitos de tráfico de influencias, uno de corrupción en los negocios, uno de apropiación indebida y uno de malversación de fondos públicos. Las penas solicitadas suman 24 años de cárcel, además de inhabilitaciones y multas. Para su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, la acusación reclama 22 años de prisión; y para el empresario Juan Carlos Barrabés, seis años.
Junto a las penas, la acusación popular solicita medidas cautelares alegando riesgo de fuga: prohibición de salir del territorio nacional sin autorización judicial, retirada del pasaporte y obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado. En declaraciones públicas, portavoces de Hazte Oír precisaron que esa comparecencia debería producirse cada día 15 de cada mes.
Pedro Sánchez, entre los más de 120 testigos solicitados
La acusación popular solicita más de 120 testigos para el juicio oral, entre ellos el propio presidente del Gobierno y el ministro de Presidencia, Félix Bolaños. El documento justifica la citación de Sánchez por su relación con la acusada y el uso de la Moncloa como entorno desde el que, según esta versión, se habrían tejido las influencias investigadas.
El juez Juan Carlos Peinado cerró la instrucción el pasado 11 de abril y propuso juzgar a Begoña Gómez ante jurado popular. La instrucción quedará formalmente cerrada una vez se incorporen las últimas diligencias acordadas.
"La Moncloa no puede ser una oficina de negocios"
Los portavoces de Hazte Oír fueron contundentes tras la presentación del escrito: "No vamos a permitir la indignidad de que se use la Moncloa como oficina de negocios. Seguiremos siempre vigilantes". El presidente del Gobierno, por su parte, se limitó a afirmar hace algunos días desde China que confía en que "el tiempo va a poner todo en su sitio".






