La Casa de la Danza de Logroño ha sumado a su colección permanente tres piezas de gran valor histórico vinculadas a la época dorada del ballet ruso. Al acto de entrega e inauguración asistieron la concejala de Cultura, Rosa Fernández, y el director de la entidad, Perfecto Uriel.
Esta donación ha sido coordinada por Fátima Mayumi Tolenaida Sakamoto Díaz, profesional formada en la técnica clásica, residente en Rusia y embajadora de la institución logroñesa. La gestión se ha materializado mediante un acuerdo de colaboración con el prestigioso Museo de la Academia Vaganova de San Petersburgo.
Joyas del Ballet Kirov y el legado de la danza clásica
Entre los objetos que se incorporan a la exhibición permanente destaca un par de medias que perteneció a Emma Vladimirovna Mintxonok-Bregvadze (1932-2026), quien fuera la primera bailarina del Ballet Kirov —conocido actualmente como Ballet Mariinsky—. La prenda fue utilizada en la producción de La leyenda del amor, donde la artista encarnaba el personaje de Shirin. Esta pieza procedía de la colección privada de Sakamoto, un obsequio directo de su maestro, el coreógrafo Boris Bregvadze.
Asimismo, el legado de la célebre Ninel Aleksandrovna Kurgapkina (1929-2009) se hace presente a través de dos indumentarias de gala. Por un lado, un tutú clásico empleado en la obra La Bella Durmiente, correspondiente a las funciones históricas en las que Kurgapkina compartía las tablas con Rudolf Nureyev. Por otro lado, un vestido que la maestra vistió durante la ejecución de la pieza Vals, con la célebre partitura de Moritz Moszkowski.
Historia del arte en La Rioja y la metodología Vaganova
La llegada de estos artículos no es casual, sino que conecta con el arraigo de la danza clásica en Logroño. Durante los veranos de 1996, 1997 y 1998, la capital riojana albergó seminarios internacionales donde la propia Ninel Kurgapkina impartió clases magistrales bajo la organización de la Asociación Cultural En Escena, sembrando la semilla de lo que hoy es el museo actual.


