El urbanismo sostenible avanza con actuaciones precisas en el corazón de la capital riojana. En el marco del programa estratégico Logroño Ciudad Circular, han comenzado de forma oficial las obras para ejecutar una intervención quirúrgica de gran impacto medioambiental en la Plaza de los Cuentos. El proyecto contempla la plantación de tres nuevos ejemplares de tilos, la creación de un parterre que albergará un huerto urbano vecinal y la instalación de un paseo equipado con sistemas de nebulizadores de agua.
Esta acción se ejecuta en colaboración directa con el festival internacional de arquitectura Concéntrico. La iniciativa representa un paso firme dentro de las políticas locales de despavimentación (depaving), transformando un entorno pavimentado en una isla climática en pleno centro de la capital. El espacio se sitúa de forma estratégica en el Barrio de Madre de Dios, justo al lado de la Biblioteca Rafael Azcona, con el propósito de recuperar suelo permeable para el filtrado del agua de lluvia y elevar el confort térmico de los usuarios de la plaza.
Adaptación urbana al calor extremo: el impacto ecológico del arbolado en La Rioja
La reestructuración de las plazas duras responde a la necesidad de diseñar entornos habitables frente a las crisis climatológicas modernas. El desarrollo de arbolado urbano, combinado de forma técnica con dispositivos de nebulización, se consolida como una de las herramientas más eficaces de la ingeniería verde para mitigar los efectos del calor extremo y reducir los niveles de contaminación atmosférica.
Los nuevos tilos funcionarán como pantallas de sombra natural, logrando rebajar la temperatura ambiente del entorno y actuando como sumideros capaces de absorber las partículas contaminantes suspendidas en el aire. Por su parte, los nebulizadores refrescarán la atmósfera durante las jornadas de temperaturas máximas del verano. El objetivo final es generar un microclima fresco y húmedo que contrarreste el conocido efecto de isla de calor que afecta a los núcleos con alta densidad de hormigón y asfalto. Esta intervención piloto forma parte de una batería de medidas que el consistorio prevé extender de manera progresiva a otros espacios públicos de Logroño para consolidar un modelo de ciudad más verde, fresca y habitable.




