La sesión, en la que se aprobó el nuevo PUM con los votos de Geroa Bai, UPN, PSN, AS Zizur y PPN, y el rechazo de EH Bildu, terminó con insultos y presiones hacia los grupos que respaldaron el plan, mientras la plataforma vecinal Espazioen Defentsa denuncia la "privatización" de los últimos espacios comunales del casco antiguo
El pleno extraordinario celebrado este martes en el Ayuntamiento de Zizur, en el que se debatía y votaba el nuevo Plan Urbanístico General, terminó con el alcalde, Jon Gondán, y varios concejales teniendo que abandonar el consistorio escoltados por la Policía Municipal, tras una tensa sesión que no se desarrolló, según los grupos que apoyaron el plan, "en un ambiente de normalidad democrática".
Tras el debate la propuesta ha sido aprobada inicialmente con los votos favorables de Geroa Bai, UPN, PSN, AS Zizur y PPN, mientras que EH Bildu ha votado en contra.
Crítícas
Tras lo ocurrido a la salida, donde una gran parte de la corporaicón, incluyendo el alcalde han tenido que salir escoltados, varios grupos han condenado los hechos. Geroa Bai ha mostrado "todo nuestro apoyo a Jon Gondán y a los y las concejales que hoy han sufrido insultos y presiones en Zizur Mayor", señalando que "las diferencias se defienden con argumentos, nunca desde el amedrentamiento".
En la misma línea se ha pronunciado UPN. La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola se ha sumado a las muestras de apoyo hacia el alcalde de Zizur Mayor, Jon Gondán, y los concejales que ayer se vieron obligados a abandonar el pleno escoltados. "Todo mi apoyo a los concejales de UPN y del resto de formaciones y, por supuesto, al alcalde de Zizur Mayor", ha señalado.
Ibarrola ha cargado duramente contra quienes protagonizaron los incidentes, a quienes ha acusado de estar "cada vez más radicales, cada vez más intolerantes, cada vez más alejados del respeto y la convivencia". "El sector radical de izquierda abertzale fue, es y será lo de siempre", ha concluido.
El rechazo de un grupo de vecinos al plan
En el exterior tuvo lugar una concentración vecinal ante el Ayuntamiento convocada con el objetivo de "visibilizar la oposición social al proyecto". La plataforma Espazioen Defentsa y diversos colectivos culturales han mostrado su "absoluto rechazo" al Plan Urbanístico General aprobado, al considerar que supone "la privatización de los últimos espacios comunales que quedan en el caso antiguo" y la desaparición de las Escuelas Antiguas y el Concejo, edificios que, según denuncian, "durante décadas, han sido el corazón de la vida cultural y asociativa del municipio".
El plan contempla la construcción de 12 nuevas viviendas en el espacio ocupado actualmente por las Escuelas Antiguas y el Concejo. Según Espazioen Defentsa, el proyecto fue presentado el pasado mes de julio "aprovechando el patrón de la época estival", y el 19 de agosto se acordó "trasladar el proyecto al pleno extraordinario del día 25 de agosto", una tramitación que la plataforma califica de "otro procedimiento exprés".
La plataforma advierte de que la desaparición de esos edificios afectaría a "un gran número de colectivos que han estado trabajando en Zizur en las últimas décadas", entre ellos "Zizurko Inauteriak, Joaldunak, Antzerki taldea, Rock Etxea, Sorgin Kale, Zizurko Txoznak, Gazte Asanblada, Mugimendu Sozialista y Zizurko Talde Feminista", además de colectivos musicales como txistularis, gaiteros y txaranga. Según detalla, "en el Concejo se organizan los Inauteriak de la mano de la Gazte Asanblada y Joaldunak", mientras que en las Antiguas Escuelas "se encuentran los colectivos Rock Etxea y Sorgin Kale": en el primer caso, "diez grupos tienen la posibilidad de ensayar, dando la oportunidad a jóvenes de todo el pueblo de crear música y disfrutar de ella", mientras que Sorgin Kale "colabora con otros colectivos de Zizur para desarrollar sus actividades políticas y culturales".
La plataforma señala además que en el terreno comprendido entre ambas construcciones "se han instalado las txoznas de Zizur a lo largo de las últimas décadas", un espacio que, afirman, "no es solo la vía principal de financiación de los diferentes colectivos del pueblo, sino que es uno de los pocos espacios seguros, politizados y populares que tenemos en fiestas".
Espazioen Defentsa denuncia que este procedimiento "forma parte de una dinámica política aplicada en los últimos años: aprobar con rapidez y con el menor ruido posible medidas que generan dudas y oposición social", citando como precedentes "el cambio de fechas de las fiestas patronales y la instalación de nuevas cámaras de vigilancia sin un proceso real de participación ciudadana".
Frente a este modo de proceder, la plataforma reclama que "el Ayuntamiento debería abrir un proceso de participación real, escuchar a las asociaciones y colectivos afectados y estudiar alternativas que compatibilicen la necesidad de vivienda con la defensa del patrimonio comunal y de la vida comunitaria". Según denuncian, "construir viviendas en esa zona choca frontalmente con el modelo de pueblo que se quiere promover" y "supone privatizar terrenos que pertenecen al conjunto de los zizurtarras y crear un espacio clasista y elitista que no resuelve el problema real de acceso a la vivienda".
La plataforma va más allá y sostiene que, "además de hacer negocio", el objetivo del plan sería "romper la red colectiva y popular zizurtarra, tratando de destruir cualquier colectivo que tenga como ejemplo la colectividad y la solidaridad". "¿Qué pasará con todos los colectivos locales? ¿Dónde ensayarán libremente los jóvenes de Zizur? ¿Dónde vamos a celebrar los carnavales y las fiestas de Zizur? La pérdida de estos espacios puede poner en riesgo la continuidad de muchas de estas iniciativas", alerta Espazioen Defentsa.




