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Los errores que pueden convertir una nueva web en una mala inversión

La creación o renovación de una página web suele comenzar con preguntas sobre diseño, tecnología o presupuesto. Sin embargo, buena parte de las decisiones...

La creación o renovación de una página web suele comenzar con preguntas sobre diseño, tecnología o presupuesto. Sin embargo, buena parte de las decisiones que condicionan el resultado final deberían tomarse antes de llegar a esa fase. Objetivos poco definidos, estructuras improvisadas o contenidos planteados demasiado tarde pueden acabar convirtiendo un proyecto inicialmente sencillo en una web difícil de mantener, posicionar o hacer evolucionar.

Con el objetivo de ayudar a empresas, profesionales y autónomos a ordenar este proceso antes de solicitar presupuestos o iniciar un rediseño, Relevandia, agencia especializada en diseño y desarrollo web para empresas, ha publicado una nueva guía gratuita centrada en las decisiones previas que conviene analizar antes de crear o renovar una página web.

La iniciativa parte de una realidad habitual en proyectos digitales: muchas decisiones relevantes se aplazan hasta que el desarrollo ya ha comenzado. En ese momento, modificar la arquitectura, replantear contenidos o redefinir los objetivos puede implicar cambios adicionales y afectar tanto a los plazos como al resultado.


Una web no empieza por el diseño

Uno de los errores más frecuentes es considerar el diseño visual como el primer paso del proyecto. Colores, tipografías, imágenes o animaciones son elementos importantes, pero dependen de decisiones anteriores relacionadas con el negocio.

Antes de trabajar la apariencia de una página resulta necesario determinar qué función deberá cumplir dentro de la empresa. Una web destinada principalmente a generar solicitudes comerciales no necesita la misma estructura que una orientada a presentar servicios, captar reservas, vender productos o reforzar la confianza alrededor de una marca.

También influyen el tipo de público al que se dirige, la información que necesita encontrar y las acciones que la empresa espera facilitar durante la visita.

Cuando estas cuestiones no están claras desde el principio, existe el riesgo de construir una web visualmente correcta pero con dificultades para comunicar la propuesta de valor o conducir a los usuarios hacia los objetivos del negocio.

La estructura condiciona gran parte del proyecto

Otra de las decisiones relevantes es definir qué contenidos necesitará realmente la web.

En muchos proyectos se comienza pensando únicamente en páginas básicas como inicio, servicios, empresa y contacto. Sin embargo, la estructura puede necesitar áreas específicas para casos de éxito, sectores, preguntas frecuentes, recursos, ubicaciones, productos o servicios concretos.

Esta arquitectura no solo afecta a la navegación. También tiene implicaciones para el posicionamiento en buscadores, la creación de contenidos y la capacidad de ampliar posteriormente el sitio.

Una planificación insuficiente puede provocar que, una vez desarrollada la web, sea necesario añadir nuevas secciones o reorganizar información que habría sido más sencillo plantear desde el inicio.

El contenido no debería ser el último paso

Los textos y materiales gráficos son otro de los elementos que habitualmente llegan tarde al proceso.

Cuando el diseño se construye utilizando contenidos provisionales, pueden aparecer problemas al sustituirlos posteriormente por textos reales. Titulares más largos, explicaciones que requieren mayor espacio o nuevas llamadas a la acción pueden obligar a modificar composiciones que inicialmente parecían terminadas.

Por este motivo, cada vez resulta más habitual integrar contenido, arquitectura y diseño dentro de una misma fase estratégica.

También conviene definir previamente quién preparará fotografías, textos, logotipos, vídeos, documentación comercial o cualquier otro recurso necesario para completar la web.

SEO, medición y mantenimiento también empiezan antes

El posicionamiento orgánico tampoco debería plantearse únicamente después de publicar una página.

La estructura de URLs, la jerarquía de contenidos, los encabezados, el enlazado interno o las páginas destinadas a responder determinadas búsquedas pueden formar parte de la planificación inicial.

Algo similar ocurre con la analítica. Definir qué acciones interesa medir —formularios, llamadas, solicitudes de presupuesto, compras o descargas— facilita que la web pueda configurarse desde el inicio para obtener información útil sobre su funcionamiento.

La planificación también debería contemplar qué ocurrirá después del lanzamiento. Actualizaciones, copias de seguridad, seguridad, alojamiento o futuras modificaciones forman parte del ciclo de vida de cualquier proyecto web y pueden condicionar algunas decisiones técnicas tomadas durante el desarrollo.

Una guía para ordenar las decisiones antes de pedir presupuesto

La nueva guía gratuita sobre las decisiones clave antes de crear una web reúne 21 cuestiones relacionadas con objetivos, estructura, contenidos, tecnología, posicionamiento, medición y mantenimiento.

El recurso está dirigido tanto a empresas que preparan su primera página como a negocios que están valorando sustituir una web existente.

El objetivo no es definir cómo debe ser una página concreta, sino facilitar un marco previo de reflexión que permita llegar a la fase de diseño y desarrollo con unas necesidades mejor delimitadas.

Contar con esta información también puede facilitar la comparación entre propuestas de diferentes proveedores, ya que permite evaluar los presupuestos partiendo de un alcance más definido y no únicamente de diferencias de precio o diseño.

Sobre Relevandia

Relevandia es una agencia de diseño, desarrollo y gestión técnica web para empresas, formada por profesionales especializados en desarrollo, UX/UI, SEO, contenidos y soporte técnico. Su equipo combina visión de negocio y experiencia tecnológica acumulada durante más de 20 años en proyectos web. La compañía aborda todo el ciclo de vida digital —desde la estrategia y el desarrollo hasta el mantenimiento, la resolución de incidencias y el hosting gestionado— con un modelo basado en la continuidad, la cercanía y el acompañamiento técnico a largo plazo.

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