El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, compareció ante los medios de comunicación visiblemente emocionado tras lograr una victoria de prestigio ante el Real Madrid en El Sadar (2-1). El técnico calificó de "fantástico" el ambiente vivido en el estadio pamplonés, subrayando la conexión entre la grada y un equipo que supo sufrir y golpear en los momentos precisos para llevarse los tres puntos.
Una evolución constante frente a un calendario difícil
Durante su análisis, Lisci puso en valor la capacidad de sus jugadores para competir al máximo nivel, independientemente de la entidad del rival. “El equipo ha respondido de forma increíble. Estamos teniendo una evolución constante y lo mejor es que estamos superando un calendario difícil haciendo que no lo parezca”, señaló el preparador. Además, destacó la ambición del vestuario, que tras el empate en Elche buscaba redimirse con una actuación sólida.
Las claves tácticas del triunfo en El Sadar
En cuanto al desarrollo del juego, el técnico italiano explicó que el plan de partido pasó por ser agresivos y mantener un bloque bajo con comodidad cuando el Real Madrid dominaba la posesión. Según Lisci, aunque es imposible no conceder ocasiones ante jugadores de tal calidad diferencial, Osasuna supo reponerse y mantener el orden defensivo.
"En la segunda parte, a pesar del cansancio y del empuje del rival, el equipo tuvo la fe de decir que aún podíamos decir lo nuestro y marcar el segundo", afirmó.
El papel determinante del banquillo
Uno de los puntos en los que más insistió el técnico fue en la importancia de los cambios. Para Lisci, la clave de puntuar ante el Real Madrid reside en la gestión de los 90 minutos y en la aportación de los jugadores que entran de refresco. “El partido no lo iban a ganar los once titulares, lo íbamos a ganar a través del banquillo y por eso estoy muy feliz”, sentenció, agradeciendo el compromiso de toda la plantilla en esta jornada histórica.








