Las intensas lluvias registradas desde la tarde de ayer han puesto en jaque a los servicios de emergencia en Euskadi, especialmente en el territorio de Bizkaia. Según los datos facilitados por el centro de coordinación SOS Deiak-112, se han atendido más de 164 incidencias relacionadas con las abundantes precipitaciones, centradas mayoritariamente en inundaciones de garajes, bajos y balsas de agua en la calzada.
El episodio meteorológico ha dejado acumulados que superan los 90 mm, afectando de manera crítica a la cuenca del Butroe y a diversas zonas costeras vinculadas al sistema Ibaizabal-Nerbioi. Esta situación ha provocado desprendimientos de tierra y ha dejado algunos vehículos atrapados debido a la rapidez con la que se formaron las escorrentías en las carreteras.
Municipios afectados y planes de emergencia
Entre los puntos con mayores complicaciones destacan los entornos del río Estepona en Bakio, el Butroe en Mungia y el Gobela en Getxo, además de registrarse intervenciones de relevancia en Maruri-Jatabe. Ante la gravedad de la situación durante la noche, el Ayuntamiento de Mungia activó su Plan Municipal de Emergencias, manteniendo reunida a la mesa de crisis para coordinar las labores de asistencia.
Los niveles de los ríos han sido monitorizados de forma continua por técnicos de Protección Civil, Euskalmet, SOS Deiak y la agencia vasca del agua, URA. En varios puntos críticos, los caudales llegaron a superar el umbral de aviso naranja, rozando e incluso superando puntualmente el nivel rojo, lo que obligó a una comunicación constante con los responsables municipales.
Normalización de la situación tras el temporal
Afortunadamente, tras la disminución de la intensidad de las lluvias a partir de las 05:30 horas de la madrugada, la situación ha comenzado a estabilizarse. Los ríos están normalizando sus caudales y recuperando progresivamente la estabilidad en sus cauces. A pesar de los cuantiosos daños materiales en viviendas próximas a las áreas de flujo preferente, no se han reportado daños personales de gravedad.
Los servicios de limpieza y mantenimiento trabajan ahora en las zonas más afectadas para retirar el lodo y los restos acumulados por las riadas, mientras se mantiene la vigilancia preventiva ante la evolución meteorológica de las próximas horas.






