Alessio Lisci compareció con gesto agridulce tras el empate de Osasuna en Mendizorrotza (2-2). Su equipo se adelantó en dos ocasiones, pero terminó cediendo un punto en un partido que, a su juicio, fue “muy igualado” y decidido por detalles.“En el cómputo global el empate no es un resultado muy malo y quizá es el más justo”, analizó el técnico, aunque reconoció que “cuando te adelantas tan tarde te quieres llevar los tres puntos y te queda mal sabor de boca”.
Lisci explicó que su equipo controló buena parte del encuentro, aunque admitió problemas en las segundas jugadas durante la primera mitad. “Perdemos campo porque estamos perdiendo las segundas y los duelos. Cuando ajustamos esa situación, controlamos bien el partido”, señaló. En la segunda parte, añadió, Osasuna estuvo “mejor que ellos”, logró ponerse por delante y encarrilar un choque “atascado y de mucha segunda jugada”, hasta la acción del penalti que supuso el 2-2 definitivo.
Críticas al VAR
Sobre esa jugada, el entrenador rojillo fue claro. “En verano esos contactos se llaman contactos residuales. No sé cuándo pasan a ser penaltis”, afirmó. Aunque consideró que el árbitro “lo hizo bien”, cuestionó la intervención del VAR: “No entiendo por qué entró, porque es claramente un contacto residual”.
Dos ventajas desaprovechadas
Preguntado por la incapacidad de conservar la ventaja en dos ocasiones, Lisci evitó cargar contra su equipo. “Si miramos el resultado, mal; si miramos las ocasiones, creo que lo hemos controlado bastante bien”, defendió. En su opinión, el encuentro no fue uno de esos partidos en los que su equipo pueda afirmar que “ha merecido ganar sí o sí”.
Decisiones tácticas y bajas
El técnico explicó también algunas decisiones del once inicial. Confirmó que Víctor Muñoz no fue titular por un proceso febril. “Ayer estuvo con fiebre y está con antibióticos. Sacarlo de inicio era un riesgo grande de lesión”, detalló. Su entrada en la segunda mitad respondió a la intención de aprovechar el cansancio del rival, mientras que el planteamiento priorizó amplitud por bandas ante la forma de defender del Alavés.
Sobre Lucas Torró, defendió su rendimiento: “Las primeras jugadas las ha ganado casi todas. El problema eran las segundas, no las primeras”.
Agradecimiento a la afición
Lisci quiso cerrar su comparecencia destacando el apoyo de la grada rojilla en Vitoria. “La afición es increíble. Por momentos parecía que jugábamos en casa. Nos han arropado muchísimo y nos han ayudado a estar cerca de ganar”, subrayó.
Un punto que suma, aunque deja la sensación de oportunidad perdida en un estadio siempre exigente como Mendizorrotza.






