Cuatro generaciones de una familia han dado forma, desde 1933, a una de las empresas artesanas más reconocidas de Navarra, que ha sabido mantener su esencia mientras proyecta su producto estrella más allá de nuestras fronteras.
De un carro en 1933 a una fábrica con historia
Los orígenes de Embutidos Hortanco se remontan al año 1933, cuando el bisabuelo del actual responsable llegó desde Zaragoza y se asentó en Tafalla. “Este verano encontramos un documento en el que aparecía la compra de un carro en ese año —cuenta—, y para nosotros es como la fecha simbólica del inicio del negocio”.
Aquel pequeño emprendimiento familiar se transformó con el paso de las generaciones: el abuelo abrió una pequeña fábrica en los bajos de su casa y una carnicería en el mercado de Tafalla. Después, el padre dio un salto cualitativo, impulsando la producción de embutidos y llevando el nombre de Hortanco fuera de Navarra, especialmente tras ganar varios premios en el Concurso Navarro de Chistorra.
“Ganamos dos primeros premios, tres terceros y recientemente un segundo puesto este pasado domingo”, recuerda el actual gerente, representante de la cuarta generación. “Esos reconocimientos nos dieron mucha visibilidad y nos animaron a salir al mercado nacional y, más recientemente, al internacional”.
De Tafalla al mundo: el salto internacional
Hoy, Embutidos Hortanco distribuye sus productos en buena parte del norte de España y está abriendo mercado en Bélgica, Francia, Alemania, Suecia, Holanda y Polonia. “Estamos creciendo poco a poco, sin grandes volúmenes, pero con paso firme. La chistorra es un producto muy nuestro, y fuera de España aún hay que explicar que se cocina, porque muchos la confunden con un chorizo curado. Pero eso también nos da ventaja: es un producto único, con poca competencia”.
La chistorra, el emblema de la casa
La chistorra es el buque insignia de Hortanco, un producto que ha pasado de ser un clásico de las fiestas populares a convertirse en un embutido gourmet que seduce a chefs y consumidores exigentes.
“Los jurados de los concursos valoran mucho el equilibrio de sabores: ni salado, ni con exceso de ajo, con una jugosidad y aroma que invitan a comer”, explica. Esa combinación perfecta de tradición y técnica fue precisamente la que cautivó al jurado del Salon Gourmet de París, donde en septiembre de 2024 Hortanco recibió el Primer Premio al Producto Tierra y Mar, compitiendo con conservas vegetales, embutidos y productos de toda Europa.
“Fue un reconocimiento enorme, porque es una feria muy importante en Francia y nos abrió muchas puertas allí”, señala. “Nos dijeron que les impresionó la armonía del sabor, el aroma y la textura”.
Materia prima y elaboración artesanal
El secreto del éxito de Embutidos Hortanco está en el respeto absoluto por la materia prima. “Trabajamos exclusivamente con carne fresca de cerdo nacional, capa blanca, nada congelado. Y usamos una combinación de pimentones seleccionados que dan color, aroma y equilibrio al producto”, detalla.
Toda la producción se realiza con tripa natural y sin aditivos, cumpliendo los estándares de la IGP Chistorra de Navarra, sello que garantiza la calidad y la autenticidad del proceso.
Además de la chistorra, Hortanco elabora una cuidada gama de productos: longaniza fresca, salchicha tradicional, chorizo fresco (dulce y picante), chorizo sarta, salchichón sarta y embutidos curados. “No tenemos muchas referencias, pero preferimos hacer pocas cosas y hacerlas muy bien”, resume.
Premios que abren puertas
A los reconocimientos en Navarra y en París se suman galardones en Frankfurt, donde su chorizo sarta dulce fue premiado con medalla de plata, y nuevas participaciones previstas en Lyon y otros concursos gastronómicos internacionales.
“Cada premio es una oportunidad para que más gente conozca lo que hacemos. Ganar el Concurso de Chistorra de Navarra, por ejemplo, fue un antes y un después: multiplicamos la producción y tuvimos que adaptar toda la infraestructura. Es un impulso tremendo”.
Una tradición que evoluciona
Con cinco personas trabajando actualmente en la empresa, Hortanco mantiene su carácter familiar, pero con una visión moderna. En los últimos años, han apostado por renovar su imagen y mostrar nuevas formas de disfrutar la chistorra: hamburguesas, nachos, hojaldres o incluso versiones gourmet con huevo a baja temperatura.
“Queremos que la gente vea que la chistorra es mucho más que el bocata de San Fermín. Es un producto versátil, que puede formar parte de platos creativos y sofisticados”, comenta. En sus redes sociales, la marca comparte recetas e ideas de cocina para acercar este clásico navarro a nuevos públicos y generaciones.
Del bocadillo al plato gourmet
La evolución de la chistorra refleja también la transformación de los embutidos navarros: de un alimento humilde y popular, a un producto con sello de calidad y prestigio internacional. “Hace unos años, en Madrid se consideraba algo de batalla, pero hoy la gente lo busca. Lo agradecen, porque los fabricantes hemos cuidado mucho el producto. En Navarra se hacen muy buenas chistorras, y eso se nota”, afirma con orgullo.
Embutidos Hortanco: una historia que sigue creciendo
Con raíces firmes en Tafalla y la vista puesta en Europa, Embutidos Hortanco representa la perfecta unión entre tradición familiar y espíritu innovador. Cuatro generaciones después, su filosofía sigue siendo la misma: hacer un embutido honesto, de calidad y con alma navarra.
Y aunque el negocio haya cambiado, el aroma de la chistorra sigue siendo el mismo que aquel primer día de 1933, cuando todo empezó con un carro y una idea: transformar la carne en un sabor que dura toda la vida.
Embutidos Hortanco
Pol. Ind. La Nava, calle G, 16
31300 Tafalla, Navarra
+34 948 700 428 — WhatsApp






