El Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha los mecanismos de recuperación para el patrimonio histórico de San Vicente de la Sonsierra, afectado recientemente por un deslizamiento de ladera. El incidente, provocado por intensas lluvias que acumularon hasta 100 litros por metro cuadrado, causó el colapso de la plaza mirador y daños en el lienzo de la muralla.
José Luis Pérez Pastor, consejero de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud, ha confirmado la disposición de recursos económicos para estas labores: “Ya se trabaja en la recuperación y reconstrucción del patrimonio de San Vicente de la Sonsierra para lo que se habilitarán los fondos que sean necesarios”, señaló durante su visita técnica a la zona afectada.
Situación actual del templo y monitorización técnica
A pesar de la espectacularidad del derrumbe, los informes preliminares ofrecen un margen de tranquilidad respecto a la estructura principal. Los testigos de control instalados en la iglesia de Santa María la Mayor no han registrado movimientos significativos, lo que indica que el edificio se mantiene estable sobre su base de roca. No obstante, el templo permanecerá cerrado al público de forma temporal debido a las dificultades de acceso actuales.
Sobre el terreno, personal especializado en trabajos en altura realiza derribos controlados de materiales inestables para prevenir nuevos desprendimientos. Como medida de protección adicional, se han instalado lonas en las zonas más erosionadas de la montaña para facilitar la evacuación del agua de lluvia y evitar mayores filtraciones.
Antecedentes y medidas de emergencia
El conjunto amurallado, catalogado como un bien de alta relevancia histórica, cuenta con un seguimiento constante. Pérez Pastor subrayó que la zona ha recibido inversiones cercanas a los 3 millones de euros en las últimas dos décadas. “Las necesidades del patrimonio se conocen y se monitorizan, pero a veces la naturaleza va mucho más rápida”, explicó el consejero para contextualizar la magnitud del evento meteorológico.
Actualmente, se mantiene activo el nivel 1 del PLATERCAR (Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de La Rioja). Las autoridades locales y técnicos de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño continúan evaluando los estudios geotécnicos para definir las fases de consolidación definitiva del terreno tras este fenómeno natural.




