Policía Foral ha puesto en marcha un dispositivo especial de seguridad que se extenderá desde el pasado 1 de abril hasta el 31 de octubre de 2026. Esta iniciativa tiene como objetivo principal reforzar la protección de los peregrinos y del patrimonio histórico a lo largo de las cinco rutas jacobeas que atraviesan la Comunidad Foral. El despliegue responde al incremento de personas que transitan hacia Santiago de Compostela durante los meses de mayor afluencia.
El operativo se integra dentro del Plan de Trabajo Integral del Camino de Santiago, coordinando esfuerzos de las áreas de Seguridad Ciudadana, Seguridad Vial, Investigación Criminal e Inspección General. Los agentes realizarán labores de vigilancia preventiva tanto en el propio trazado como en zonas de descanso y albergues, donde mantendrán entrevistas con los responsables para asesorar en materia de seguridad y prevención de delitos.
Control medioambiental y atención al peregrino en las seis comisarías forales
Además de la seguridad pública, unidades de protección medioambiental velarán por el estado del entorno natural y detectarán posibles deficiencias en la señalización o accesibilidad de las rutas. El dispositivo cuenta con la participación activa de las comisarías de Pamplona, Tudela, Estella/Lizarra, Elizondo, Sangüesa y Altsasu/Alsasua, puntos clave donde los agentes podrán recoger denuncias e intervenir de forma inmediata ante cualquier incidente.
El Camino de Santiago se consolida como un eje socioeconómico y cultural de vital importancia para Navarra. Por ello, la Policía Foral intensificará el control en los tramos donde el recorrido coincide con vías de circulación de vehículos a motor, garantizando la convivencia segura entre conductores y peregrinos que viajan a pie o en bicicleta. Este esfuerzo multidisciplinar busca mantener la reputación de Navarra como una etapa segura y acogedora en la ruta internacional.






