Cada premio entregado y cada boleto ganador quedan ahora cruzados en tiempo real gracias a un nuevo sistema informático. Es la principal novedad de la 81ª edición de la Tómbola de Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela, que este año estrena un programa de gestión empresarial con el que la organización quiere reducir excedentes y destinar más recursos a la atención de personas vulnerables.
Una empresa de 170 personas que abre 46 días al año
Aunque solo permanece abierta 46 días, la Tómbola funciona durante todo el año como una auténtica pequeña empresa: gestiona un volumen de compras cercano a 1,7 millones de euros, pone en circulación más de 2,8 millones de boletos y maneja cerca de 200 referencias de premios, con la implicación de unas 170 personas, entre ellas 150 voluntarias y 18 contratadas. El trabajo de preparación arranca en octubre y se mantiene hasta el cierre de la campaña en agosto.
El nuevo sistema de gestión, que forma parte de un proceso que Cáritas Española está implantando progresivamente en todas las diócesis, centraliza la gestión financiera, las compras, el almacén y el control de stock en una sola herramienta. A ello se suma una nueva política de compras orientada al "stock cero", con devoluciones de premios no retirados a proveedores y reposiciones progresivas según la demanda real. El objetivo, según la organización, es reducir costes innecesarios para que la mayor parte posible de lo recaudado llegue a quienes más lo necesitan, especialmente este año a necesidades de alimentación y vivienda, las que más han crecido durante el último ejercicio.
Sorteos los viernes y premios con sabor navarro
Los premios también cambian de cara. Las referencias de los populares "Reúnas" se reducen de 300 a 192, una simplificación pensada para facilitar el canje, y se incorporan por primera vez "experiencias" como nueva modalidad. Los sorteos, que ahora se celebran los viernes a las 19:00 horas para favorecer la afluencia de público, se diversifican en cuatro propuestas: una bicicleta eléctrica, un viaje a PortAventura, un viaje a una ciudad europea y otro a Puy du Fou.
Entre los premios directos aparecen este año varias propuestas vinculadas al territorio, como experiencias en las Bardenas Reales, visitas al Castillo de Olite o a las cuevas de Mendukilo, junto a otras relacionadas con el ocio y la gastronomía local, como un aperitivo en el bar Amatxo, ganador de la última semana del pincho, o cócteles sin alcohol en la terraza de Baluarte. La categoría de coches se mantiene sin cambios, con dos vehículos del mismo modelo que en la edición anterior, y la introducción de los boletos premiados sigue realizándose ante notario sin revelar su ubicación. Como otra novedad, se elimina la condicionalidad temporal en el reparto de premios, de modo que todos los boletos tienen ya las mismas opciones durante toda la campaña, independientemente de la fecha de compra.
La venta de boletos cae un 8% y el horario se reduce por el calor
La organización reconoce un descenso provisional de alrededor del 8% en la venta de boletos respecto a la edición anterior, que atribuye a factores como el cambio de ubicación de la Tómbola o las altas temperaturas de los últimos días, y confía en que las próximas semanas, tradicionalmente de mayor afluencia, corrijan la tendencia.
Precisamente por la alerta sanitaria activada por el calor, la Tómbola ha modificado de forma temporal su horario de tarde: el sábado 20 y el domingo 21 abrirá de 10:30 a 14:00 horas y de 19:00 a 22:00 horas, y el lunes 22 de 10:30 a 13:30 horas y de 19:00 a 21:00 horas, una medida con la que la organización busca proteger tanto a las personas visitantes como al equipo de voluntariado y personal.







