La Policía Foral ha alertado sobre una evolución especialmente peligrosa en las campañas de estafas a través de aplicaciones de mensajería. En las últimas semanas se han registrado numerosos casos en los que los delincuentes logran acceder a cuentas de usuarios legítimos de WhatsApp para, a continuación, enviar solicitudes de dinero a los números registrados en sus agendas de contactos.
Esta modalidad resulta especialmente peligrosa porque el titular de la cuenta puede no advertir el ataque, ya que no pierde el control de su perfil de WhatsApp. Además, los mensajes fraudulentos de solicitud de dinero llegan desde las cuentas reales de amigos y familiares previamente hackeadas, lo que multiplica exponencialmente el riesgo y la efectividad del fraude. Al recibir la petición dentro del chat habitual de un amigo, un hijo o un familiar, la víctima baja la guardia por completo, y los estafadores aprovechan esa falsa sensación de seguridad y el historial de conversación previo para inventar emergencias financieras o médicas ficticias y solicitar transferencias de dinero inmediatas.
Para protegerse frente a este tipo de fraudes, la Policía Foral recuerda una serie de pautas de seguridad. En primer lugar, recomienda desconfiar aunque el emisor parezca un contacto conocido: si un amigo o familiar pide dinero de forma repentina por chat, nunca debe realizarse el pago de manera automática, sino llamarle por teléfono o por una vía alternativa a WhatsApp para confirmar que es realmente él quien escribe. También aconseja proteger las cuentas con la verificación en dos pasos, disponible en la aplicación a través de la ruta Ajustes-Cuenta-Verificación en dos pasos, una medida que impide que los delincuentes dupliquen la cuenta en otro dispositivo aunque consigan el código de SMS.
La Policía Foral insiste además en mantener actualizados el sistema operativo de los dispositivos móviles y las aplicaciones instaladas, y advierte de que jamás debe compartirse el código de verificación de seis dígitos que WhatsApp envía por SMS, bajo ningún pretexto, ya sea un falso sorteo o una supuesta llamada de soporte técnico corporativo.
Por último, el cuerpo recomienda denunciar y avisar en caso de sufrir una suplantación: si se descubre que han suplantado a un contacto, hay que avisarle por llamada telefónica y alertar al resto del círculo común para frenar la cadena de estafas. La Policía Foral pone a disposición de la ciudadanía el teléfono de la Brigada de Delitos Informáticos, el 948 202 920, así como el 112, para poner en conocimiento estos casos.









