El PSOE lamenta la progresiva mercantilización y privatización del sistema sanitario público

Concha Andreu: “Hay una total pérdida de la calidad asistencial en la sanidad pública riojana”. Luisa Carcedo: “La situación sanitaria en La Rioja, al igual que otras comunidades autónomas, es consecuencia de las decisiones políticas, tomadas en la búsqueda de un supuesto equilibrio fiscal, pero a costa de los servicios públicos y de la sanidad en particular”

La secretaria de sanidad y consumo del PSOE, Luisa Carcedo y la portavoz el Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento de La Rioja, Concha Andreu, han lamentado hoy la “progresiva mercantilización y privatización del sistema sanitario público”.

Carcedo, que ha mantenido previamente una reunión con trabajadores del Hospital san pedro en Logroño y que más tarde mantendrá también reuniones con el comité de empresa del Fundación Hospital de Calahorra y con organizaciones de consumidores, ha ofrecido una rueda de prensa, junto a la portavoz parlamentaria, Concha Andreu, en la que han analizado la situación de la sanidad.

La portavoz socialista en la Cámara regional, Concha Andreu, ha explicado que “hay una total pérdida de la calidad asistencial en la sanidad pública riojana”.

Los “principales problemas” de la sanidad riojana, en la que coinciden los profesionales sanitarios de nuestra comunidad, son la gestión de las listas de espera, la gestión de personal de los recursos humanos y la falta de recursos económicos en favor de empresas privadas.

Para Andreu, el principal problema que plantea la gestión de las listas de espera “es la opacidad”. “No hay manera de saber cuándo un paciente tiene que ser intervenido, no hay transparencia por mucho que la Consejera María Martín no encuentra los problemas de tan alta que se pone y te cambian el orden de intervención cuando un paciente se niega a operarse en una empresa privada para pasarlo al final de la lista”.

Otro problema de la sanidad riojana es la gestión de personal. “Los profesionales de la salud se jubilan y no se reponen por falta de presupuesto”. El trabajo se cubre a costa del personal que hay en activo, lo que conlleva mucho “estrés”, de modo que ha pedido que sean los propios profesionales los que hagan un diagnóstico real de la situación.

Según ha explicado la portavoz socialista, cuando un profesional de la sanidad riojana “no tiene estabilidad en su trabajo, le cambian su horario aleatoriamente y le hacen contratos cada tres meses sin continuidad, al final se acaba marchando a trabajar a la comunidad vecina que allí si le ofrecen estabilidad”.

Para Andreu, “todo tiene que ver con la cantidad de dinero que se deriva hacia empresas privadas que trabajan para sanidad”, este año 35 millones de euros que “van del presupuesto público a empresas privadas para que hagan un trabajo que puede hacerse en el servicio público mientras hay profesionales formados en el sistema público y recursos materiales que no se utilizan”.

Por su parte, la secretaria de sanidad del PSOE, Luisa Carcedo, ha explicado que la situación sanitaria en La Rioja, al igual que otras comunidades autónomas, es “consecuencia de las decisiones políticas”, tomadas en la búsqueda de un “supuesto equilibrio fiscal”, pero “a costa de los servicios públicos y de la sanidad en particular”.

Carcedo ha explicado que es consecuencia de una “tendencia impulsada políticamente de la progresiva mercantilización de los servicios públicos”, y en España, la sanidad es el recurso público “que más recursos invierte” y por ello se convierte en el “bocado más apetitoso” para las empresas.

La responsable federal de sanidad del PSOE ha dicho que “constatamos esta tendencia en todos los informes sobre la situación del sistema nacional de salud”. Y en el último, refleja que, si en el año 2010 la participación de la sanidad privada en los recursos públicos era del 25 por ciento, en el 2014 esta cifra aumentó hasta el 30 por ciento.

Carcedo ha asegurado que la sanidad es el servicio público “mejor valorado históricamente por los ciudadanos y sobre el que no admiten ningún tipo de recorte”. De hecho, hace unos años, el 97 % de la ciudadanía respondía en una de las preguntas del CIS que la sanidad, las pensiones, la educación y los servicios sociales no debían admitir ningún tipo de recorte, mientras que el Gobierno popular “hace lo contrario”, por lo se retiró esa pregunta de la encuesta.

También ha insistido en que faltan recursos económicos para la sanidad pública, especialmente en personal, ambulancias y urgencias, lo que ha provocado un “deterioro de este servicio público”, que es el “mejor valorado por los ciudadanos”.

Carcedo ha asegurado que en 2010 la sanidad suponía el 6,4 % del Producto Interior Bruto (PIB), pero en 2020 el Gobierno de Rajoy se compromete a reducir esa cifra al 5,57 %, lo que supondrá “muchos recursos públicos detraídos a este servicio asistencial”. Este Gobierno “pretende seguir recortando recursos a la sanidad pública”, ha dicho.

Y todo ello, a pesar de que la demanda sanitaria es mayor, por el aumento de la esperanza de vida, cada vez se dedican más recursos a la sanidad privada, a pesar de que “no está demostrado que la gestión privada sea mejor que la pública”. Para los socialistas, “la sanidad no es un negocio”, ha recalcado.

Por último, ha recomendado a todos los gestores públicos que defienden la privatización de recursos sanitarios “que se dediquen a trabajar en esas empresas”.

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