El Castillo de Gorraiz Valle de Egüés sufrió este sábado una dolorosa derrota ante Logrobasket Logi7 (65-82) que le sitúa en una posición límite en la clasificación a falta de tan solo cuatro jornadas para el final de la temporada. Un resultado abultado que, sin embargo, no hace justicia a la igualdad vivida durante buena parte del encuentro.
El inicio fue equilibrado, con ambos equipos midiéndose y alternando aciertos. Solo en los últimos compases del primer cuarto los riojanos lograron abrir una pequeña brecha (10-17), rápidamente neutralizada por los navarros para cerrar el parcial con un ajustado 15-18.
En el segundo periodo, los locales dieron un paso adelante. Una canasta de Burgos culminaba la remontada momentánea (21-20) y encendía a la grada, pero la respuesta visitante no tardó en llegar. Sall, imponente en la pintura, comenzó a marcar diferencias y lideró a su equipo hacia el descanso con ventaja (29-35).
Tras el paso por vestuarios, el guion apenas cambió. Logrobasket Logi7 mantuvo su renta ante un Castillo de Gorraiz Valle de Egüés que resistía y encontraba oxígeno en acciones puntuales como el triple de Nkaloulou, que devolvía la esperanza a los suyos. Sin embargo, los visitantes elevaron el ritmo en el tramo final del tercer cuarto para escaparse de nuevo (40-50).
Ya en el último periodo, los riojanos supieron gestionar su ventaja con oficio. El conjunto navarro lo intentó hasta el final, llegando a colocarse a siete puntos (60-67) a falta de tres minutos tras otro triple de Nkaloulou, pero la reacción fue frenada en seco por la solidez de Sall y el acierto exterior de Montero y Plitzuweit. En el tramo final, con los locales volcados y sin premio, Logrobasket amplió la diferencia hasta un 65-82 que castiga en exceso a los navarros.
Una derrota que complica seriamente el panorama del Castillo de Gorraiz Valle de Egüés, obligado ya a reaccionar de inmediato si quiere mantener sus opciones en este tramo decisivo de la temporada.





