La combinación de paisajes pirenaicos, valles abiertos, bosques, carreteras secundarias con poco tráfico y pistas forestales convierte a la Cerdanya en un destino de referencia
El cicloturismo vive uno de sus mejores momentos. Cada vez son más las personas que eligen la bicicleta, especialmente la bicicleta eléctrica, para descubrir el territorio de una forma activa, sostenible y conectada con la naturaleza. Llívia se ha consolidado como uno de los principales puntos de partida para descubrir la Cerdanya sobre dos ruedas, gracias a su situación estratégica, la amplia variedad de rutas disponibles y una oferta turística cada vez más orientada a los amantes de la movilidad activa.
La combinación de paisajes pirenaicos, valles abiertos, bosques, carreteras secundarias con poco tráfico y pistas forestales convierte a la Cerdanya en un destino de referencia tanto para el ciclismo de carretera como para el BTT y la bicicleta eléctrica. Desde el municipio de Llívia, enclave español, catalán y gerundense completamente rodeado de territorio francés, es posible descubrir pueblos con encanto, prados, bosques y miradores naturales disfrutando de una experiencia saludable y respetuosa con el entorno.
Según el estudio elaborado por la Universidad de Girona sobre el uso y el valor del cicloturismo en el territorio, impulsado por el Patronato de Turismo Costa Brava Girona, este perfil de visitante valora especialmente la comodidad de disponer de un campamento base desde el que iniciar diferentes rutas, la proximidad a los servicios, el acceso directo a itinerarios ciclistas y la posibilidad de combinar deporte, naturaleza y gastronomía durante su estancia.
El estudio también pone de manifiesto que el cicloturista que visita la Costa Brava y el Pirineo de Girona es mayoritariamente hombre (74 %), de entre 46 y 60 años (44 %), con estudios superiores (64 %) e ingresos medios o altos. Habitualmente viaja en familia o con amigos y muestra un interés especial por descubrir la naturaleza y compartir experiencias vinculadas a la práctica deportiva.
Para dar respuesta a esta creciente demanda, el Hotel Esquirol, situado en Llívia, ofrece un servicio de alquiler de bicicletas eléctricas que permite descubrir la Cerdanya con total libertad. El establecimiento se ha consolidado como un punto de partida privilegiado para recorrer algunas de las rutas más atractivas de la comarca, con propuestas adaptadas a diferentes niveles y recorridos que pueden consultarse antes de la estancia. De este modo, los visitantes pueden combinar el confort del alojamiento con una experiencia activa, saludable y en permanente contacto con la naturaleza.
Además del servicio de alquiler de bicicletas eléctricas, el Hotel Esquirol ofrece información sobre rutas, asesoramiento personalizado y una ubicación estratégica que facilita el acceso a algunos de los itinerarios más emblemáticos de la Cerdanya. Los clientes pueden elegir entre diferentes recorridos adaptados a todos los niveles, desde paseos familiares hasta rutas de mayor exigencia física.
Una experiencia completa en el corazón de la Cerdanya Tras una jornada descubriendo la comarca sobre dos ruedas, los visitantes pueden completar la experiencia disfrutando de la gastronomía del Restaurant Esquirol, basada en el producto de proximidad y la cocina de temporada, o relajarse en las instalaciones del hotel en un entorno tranquilo y familiar.
Según Maria Vidal, directora del Hotel Esquirol, "cada vez recibimos más visitantes que eligen la bicicleta para descubrir la Cerdanya. Desde el Hotel Esquirol queremos ofrecerles mucho más que un alojamiento: un punto de partida desde el que descubrir el territorio, disfrutar de la naturaleza y completar la experiencia con nuestra gastronomía y la hospitalidad que nos caracteriza."
Con esta apuesta por el cicloturismo, Llívia refuerza su posicionamiento como un destino de referencia para los amantes de las actividades al aire libre, mientras que el Hotel Esquirol consolida su papel como uno de los principales puntos de partida para descubrir la Cerdanya sobre dos ruedas.
Sobre el Grupo Esquirol El Grupo Esquirol es un referente de hospitalidad y gastronomía en la comarca de la Cerdanya. Está compuesto por el Hotel y Restaurante Esquirol, situados en la encantadora localidad de Llívia, y por La Taverna del Call y Planxadito’s, ubicados en pleno centro de Puigcerdà.
Con una oferta diversa y complementaria, el grupo se distingue por su excelencia, trato cercano y compromiso con una experiencia gastronómica auténtica. Cada establecimiento tiene su personalidad propia, pero todos comparten una misma visión: ofrecer calidad, proximidad y momentos memorables.






