Los servidores que gestionaban las llamadas de emergencia, las comunicaciones de radio y la coordinación operativa de la Policía Municipal de Pamplona llevaban más de once años funcionando sin parar. Sin soporte técnico del fabricante y sin posibilidad de conseguir recambios, el sistema era una bomba de relojería. El Ayuntamiento acaba de desactivarla.
En la segunda semana de mayo, técnicos municipales acometieron la renovación completa de la plataforma Arcadi@Cor, el núcleo tecnológico desde el que se gestiona la Sala 092 y el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) de la Policía Municipal. La inversión ha ascendido a 40.689 euros.
Servidores nuevos y software actualizado
La intervención ha tenido dos frentes. Por un lado, se han sustituido los dos servidores principales de comunicaciones y el servidor de almacenamiento centralizado —con once años a sus espaldas— por equipos nuevos, por un importe de 21.982 euros. Por otro, se han renovado los componentes de comunicaciones de radio y se ha actualizado el software Softphone, que ahora incorpora más funcionalidades. Este segundo bloque ha supuesto 18.707 euros adicionales.
La actualización no se hizo de golpe. El proceso fue progresivo: preparación de la red, instalación de nuevos racks y servidores, migración de servicios, retirada del hardware antiguo y validación completa del sistema mediante pruebas funcionales antes de darlo por operativo.
El 092, sin interrupciones
La sala desde la que la Policía Municipal atiende emergencias y coordina la seguridad en Pamplona opera las 24 horas del día, los siete días de la semana. Renovar su infraestructura tecnológica sin interrumpir ese servicio era el principal reto de la operación.
Con el sistema ya actualizado, el Ayuntamiento asegura una mayor fiabilidad y estabilidad en las comunicaciones, mejor capacidad de recuperación ante posibles incidencias y una plataforma preparada para incorporar futuras mejoras tecnológicas. La obsolescencia que arrastraba el sistema suponía un riesgo operativo real: un fallo en los servidores sin posibilidad de repararlos habría comprometido la atención a emergencias en la ciudad.

