El Gobierno de La Rioja, mediante la Consejería de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, ha dado un paso definitivo para resolver los problemas de desprendimientos en la comarca del Alto Cidacos. Se ha licitado oficialmente la obra de estabilización del talud en la carretera LR-115, concretamente en el punto kilométrico 13,700 a su paso por Arnedillo, con una inversión base de 3.428.572,33 euros.
El proyecto, que cuenta con un plazo de ejecución de 10 meses, busca una solución técnica definitiva que garantice la seguridad de los usuarios. Tras los graves incidentes previos que obligaron al cierre de la vía, esta intervención permitirá reabrir la carretera de forma permanente y evitar futuros cortes de tráfico, impulsando así el desarrollo económico y social de la zona.
Un muro de contención y sistemas de frenado
La solución técnica principal consiste en la construcción de un muro de contención de hormigón armado de 168,29 metros de longitud y 10 metros de altura. Como medida de protección adicional, se instalará una playa de arena en la parte trasera del muro que funcionará como colchón disipador de energía, frenando el impacto de las piedras que puedan desprenderse de la ladera.
Mejoras en la vía verde y la calzada
La seguridad también se extenderá a los peatones y ciclistas. El proyecto contempla desviar el trazado de la vía verde del Cidacos para que los usuarios queden protegidos por el nuevo muro. Esto obligará a realizar un retranqueo de la carretera hacia su margen izquierda, resultando en una nueva sección transversal de 6,8 metros de anchura total, distribuida en dos carriles de 3,10 metros y arcenes actualizados.
Actualmente, el tráfico se mantiene a través de un desvío alternativo que la administración riojana construyó de urgencia tras el gran desprendimiento que bloqueó el acceso principal. Aquella intervención de emergencia supuso un hito histórico con una inversión superior a los 570.000 euros para restaurar la conectividad en tiempo récord.







