El Gobierno de La Rioja ha reforzado su compromiso con el sector vitivinícola mediante el apoyo institucional a las empresas de la región en la sexta edición de la Barcelona Wine Week. La consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, ha visitado este encuentro estratégico que se celebra hasta el 4 de febrero, destacando su importancia para la proyección internacional de los vinos de calidad riojanos.
Acompañada por el director general de Desarrollo Rural, David Martín, Manzanos ha subrayado que este evento es una plataforma fundamental para que los productores locales contacten con compradores de mercados clave como Estados Unidos, China o Reino Unido. La estrategia regional busca poner en valor la capacidad de adaptación del sector a las demandas globales sin perder su esencia de tradición e innovación.
Inversión y respaldo institucional al sector
Por segundo año consecutivo, el Ejecutivo autonómico ha promovido la presencia agrupada de bodegas con una inversión de 72.600 euros. Este esfuerzo permite que 32 bodegas compartan el espacio expositivo institucional. Además, el Gobierno financia con 2.000 euros a cada participante para reducir los costes de asistencia, facilitando el acceso a pequeñas y medianas empresas vitivinícolas.
El apoyo se extiende también a través de un convenio de 155.000 euros con la asociación de Bodegas Familiares de Rioja, que agrupa a otras 42 firmas en su estand. En total, la comunidad cuenta con una representación de 105 bodegas en la feria, sumando las que acuden de forma independiente.
Un escaparate para mercados estratégicos
La Barcelona Wine Week prevé recibir a cerca de 26.000 profesionales, incluyendo más de 800 compradores internacionales. Esta acción se enmarca en la estrategia regional de promoción agroalimentaria, consolidando a La Rioja como un referente indiscutible de calidad en el panorama vinícola mundial y motor económico de la comunidad.






