El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF) ha anunciado la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario como respuesta a la grave situación de inseguridad que atraviesa la red, después de que en apenas 48 horas se hayan producido dos nuevos descarrilamientos, uno de ellos con víctimas mortales.
La organización ha confirmado el fallecimiento de un maquinista y la existencia de varios heridos de distinta consideración, tanto entre trabajadores como entre usuarios. El accidente más grave tuvo lugar en Gelida, donde un muro de contención se desplomó sobre la vía justo en el momento en que circulaba un tren, provocando el choque y un balance trágico de víctimas. El otro siniestro se produjo en Maçanet, cuando una roca cayó sobre la infraestructura ferroviaria y el convoy impactó contra ella, sin que se registraran daños personales.
Desde SEMAF aseguran estar “devastados” por lo sucedido y califican de “inadmisible” el deterioro constante del ferrocarril, al considerar que se está poniendo en riesgo de forma directa la vida de profesionales y pasajeros. Según explican, nada más tener conocimiento de los descarrilamientos iniciaron las gestiones necesarias para paralizar el tráfico ferroviario en el ámbito de Rodalies, una decisión que se vio ensombrecida por la confirmación del fallecimiento de uno de sus compañeros durante el proceso.
El sindicato sostiene que la huelga general busca dar cobertura legal a las movilizaciones de trabajadores y usuarios, así como exigir responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura. Asimismo, advierte de que el servicio en Cataluña no se reanudará hasta que existan garantías suficientes para la circulación y reclama que se apliquen los mismos protocolos en toda la red estatal cuando se produzcan episodios meteorológicos adversos.
En este contexto, SEMAF también ha indicado que, a partir de ahora, los maquinistas deberán recibir garantías explícitas sobre la seguridad del trayecto antes de iniciar cualquier servicio y que, en caso contrario, la circulación se adaptará a las condiciones reales de la infraestructura.
Por último, el sindicato ha reconocido el fuerte impacto emocional de los hechos y ha recomendado que aquellos profesionales que no se encuentren en condiciones psicológicas de prestar servicio lo comuniquen a sus responsables, tal y como recoge la normativa vigente. La Comisión Ejecutiva de SEMAF ha asegurado que continuará informando de las acciones que se vayan adoptando en los próximos días.






