La Guardia Civil ha detenido al responsable de un establecimiento de hostelería en la localidad de Alquería de la Condesa (Valencia) como presunto autor de un delito continuado contra la intimidad. El arrestado, un hombre de 48 años, habría instalado dispositivos de videovigilancia ocultos en los aseos del bar para espiar a sus clientes durante toda la jornada comercial.
Una alerta ciudadana clave para el hallazgo
La investigación se inició gracias a la colaboración ciudadana. Una persona anónima utilizó la aplicación Alertcops para denunciar la posible existencia de dispositivos de grabación en los baños del local. Tras recibir el aviso, agentes del Puesto Principal de Oliva se desplazaron al establecimiento para realizar una inspección técnica, donde verificaron la presencia de dos cámaras ocultas.
Los dispositivos estaban configurados para grabar durante las 24 horas del día. Según los investigadores, las cámaras estaban conectadas directamente a un ordenador central que almacenaba el material gráfico de forma automática en cinco discos duros.
Análisis de 5 TB de almacenamiento
El volumen de material incautado es masivo. La Guardia Civil ha intervenido más de 5 terabytes (TB) de imágenes, un almacenamiento de gran capacidad que ahora debe ser analizado minuciosamente. Por el momento, se desconoce el número total de víctimas afectadas, aunque se sospecha que la cifra podría ser muy elevada debido al carácter continuado de las grabaciones.
El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Gandía. Mientras tanto, la operación permanece abierta a la espera de completar el examen de los archivos digitales para identificar y localizar a todas las personas grabadas sin su consentimiento.






