La situación hidrológica en La Rioja ha dado un giro significativo este martes, 10 de febrero de 2026. Las intensas y continuas precipitaciones registradas durante las últimas jornadas han provocado que el río Najerilla supere el umbral establecido para el aviso amarillo. Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el caudal ha experimentado un crecimiento notable, lo que ha obligado a los servicios de emergencias a extremar la precaución en las zonas ribereñas.
Este fenómeno meteorológico no es aislado, ya que se enmarca en un episodio de inestabilidad que afecta a gran parte de la cuenca del Ebro. Las lluvias, que han caído de forma generalizada en la comunidad, han tenido un impacto directo en la cabecera del Najerilla. El Gobierno de La Rioja, a través de su centro de control de SOS Rioja, está monitorizando en tiempo real la evolución de los caudales para anticipar posibles desbordamientos en áreas agrícolas o infraestructuras cercanas al cauce.
Vigilancia y desembalses preventivos Ante la previsión de que las lluvias puedan continuar en las próximas horas, la CHE no solo vigila el Najerilla, sino que ha iniciado maniobras de desembalse preventivo en presas estratégicas de la margen izquierda y otros puntos de la cuenca, como Mansilla, para generar capacidad de resguardo. El objetivo es absorber las puntas de crecida que se esperan con la llegada de más agua procedente de las zonas de montaña, donde el subidón térmico también está contribuyendo al deshielo parcial de las cotas más bajas.
Los técnicos de Protección Civil recomiendan a la población evitar el tránsito por caminos vecinales que crucen el cauce y alejarse de puentes o zonas bajas que puedan quedar anegadas de forma repentina. Aunque por el momento la situación está controlada y no se han reportado daños materiales de gravedad, la alerta amarilla implica una atención constante, especialmente en los municipios de la comarca de Nájera y poblaciones aguas abajo.






