El Ayuntamiento de Logroño ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para la instalación de energías renovables en cuatro depósitos de agua potable de la ciudad. Esta iniciativa, visitada hoy por el alcalde Conrado Escobar, busca transformar estas infraestructuras en instalaciones autosuficientes energéticamente, combinando tecnología solar, eólica y sistemas de almacenamiento avanzado.
Con una inversión de 233.112,30 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses, las obras se desarrollan en los depósitos de Valdegastea (Parque de los Enamorados), Mirador del Cortijo, Las Tejeras y La Grajera. El proyecto se integra dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, específicamente en el marco del PERTE de digitalización del ciclo del agua.
Tecnología solar, eólica y digitalización del servicio
La intervención consiste en la colocación de paneles fotovoltaicos en los cuatro emplazamientos, sumando generadores eólicos de turbina vertical en los depósitos de El Cortijo y La Grajera. Para garantizar la continuidad del servicio y evitar interrupciones por posibles apagones, se instalarán baterías de acumulación y un sistema de gestión inteligente basado en tecnologías digitales.
La modernización incluye una capa de inteligencia artificial y big data para supervisar la producción energética y automatizar los procesos de suministro. Estos datos se integrarán directamente en la plataforma de Smart City de Logroño, permitiendo un control en tiempo real del rendimiento y la demanda de agua.
Ahorro económico y reducción de emisiones contaminantes
Según las estimaciones municipales, la descarbonización del sistema de abastecimiento permitirá evitar la emisión de 35.000 kilos de CO2 anuales. En términos de eficiencia, se prevé un ahorro de energía de 175.000 KWh, lo que se traducirá en un beneficio económico para las arcas públicas de 33.000 euros al año.
Este paso se alinea con la estrategia Logroño Circular, un modelo que busca convertir a la capital riojana en una ciudad climáticamente neutra. Escobar ha destacado que el objetivo es alcanzar el máximo grado de sostenibilidad local, protegiendo el bienestar de los habitantes mediante la reducción de combustibles fósiles en los servicios públicos.








