El consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, ha visitado hoy, día 3 de junio de 2026, el espacio para la convivencia, ocio y sociabilidad de la localidad de Galbárruli tras las recientes obras de reforma que han sido financiadas por el Gobierno de La Rioja. La aportación institucional se ha canalizado a través del Plan de Obras y Servicios Locales con una cuantía de 21.780 euros, lo que corresponde al 72 % del presupuesto total. Con un importe de ejecución global de 30.437,21 euros, el proyecto ha obtenido un espacio más funcional y versátil que responde a las actuales necesidades de reunión del municipio.
Durante la visita a las nuevas dependencias, el consejero ha estado acompañado por la alcaldesa de Galbárruli, Sonia Pérez, y por el director general de Política Local y Lucha contra la Despoblación, Óscar León. Osés ha subrayado que “esta inversión responde al firme compromiso del Gobierno de La Rioja con la localidad de Galbárruli y con su apuesta por mejorar e impulsar nuevos espacios de encuentro que favorezcan la sociabilidad del medio rural, para combatir la soledad y fijar población”.
“Esta actuación supone un paso más para mejorar este centro social y transformarlo en un espacio para dinamizar la actividad social del municipio dentro del objetivo compartido con el Ayuntamiento de la lucha contra la despoblación y con mejorar la calidad de vida de los vecinos de esta localidad”, ha señalado Osés. Por su parte, la alcaldesa de Galbárruli ha agradecido este apoyo económico del Gobierno regional “que es una gran ayuda para conseguir que este local sea más atractivo. El objetivo es que más adelante pueda funcionar como bar y lo podamos tener abierto todo el año para que sea un punto de encuentro para los vecinos”.
Eficiencia energética y accesibilidad arquitectónica: la renovación técnica del centro social
La actuación principal ha consistido en la recuperación integral de la antigua cocina, un espacio que antes de las obras se encontraba degradado y limitado a funciones de almacén. Gracias a esta reforma, el recinto ha recuperado su uso original, ganando una infraestructura totalmente renovada y acondicionada para dar soporte a las diversas actividades sociales que se organizan de forma habitual en el edificio.
Una de las modificaciones para los usuarios ha sido la habilitación de un nuevo acceso directo entre la cocina y la sala principal de reuniones. Con esta apertura, se evita tener que transitar por los pasillos comunes del inmueble para desplazarse entre ambas zonas, lo que agiliza la logística y la comodidad durante la celebración de comidas populares, cursos o eventos festivos.
El proyecto ha contemplado también una mejora sustancial en el confort y la eficiencia energética del recinto mediante la instalación de nuevos aislamientos en paredes y techos, además de la sustitución de las antiguas ventanas de madera por unas nuevas de alta calidad con acabado en madera. Estas mejoras garantizarán un ambiente interior protegido frente a las temperaturas exteriores, optimizando la experiencia de todos los asistentes.
En cuanto al interior, la zona de cocina está equipada con servicios modernos, incluyendo nuevos sistemas de electricidad, iluminación LED, fontanería y una campana de extracción de humos. El espacio se ha dividido para albergar la zona de cocinado, un pequeño almacén independiente y un vestíbulo de entrada, asegurando una organización y la higiene en el manejo de alimentos en el nuevo centro sociocultural.


