La vanguardia museística y las raíces tradicionales convergen en un espacio completamente transformado. El Euskal Museoa Bilbao reabre sus puertas al público el próximo 10 de junio tras una profunda transformación integral, tanto arquitectónica como museográfica. Esta profunda intervención consolida a la institución como un museo moderno, abierto y contemporáneo, posicionado estratégicamente como una gran puerta de entrada a la cultura vasca con una clara vocación internacional.
El acto de inauguración oficial ha contado con la participación de las principales autoridades institucionales y del tejido social y cultural bilbaíno. El lehendakari, Imanol Pradales, el alcalde de Bilbao y presidente del museo, Juan Mari Aburto, y la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, han descubierto la nueva dimensión de un proyecto que busca proponer una experiencia expositiva inmersiva. El evento ha estado amenizado por la música del artista Xabier Aburruzaga y guiado por la directora gerente de la entidad, Sorkunde Aiarza, quienes han recorrido las instalaciones junto al resto de asistentes.
Con el firme propósito de democratizar el acceso al patrimonio y acercar el nuevo diseño a toda la ciudadanía, la dirección ha confirmado que la entrada al museo será gratuita desde el mismo día de la apertura, el 10 de junio, hasta el próximo 21 de junio.
Proyecto Eko nekta: arquitectura e ingeniería en el Casco Viejo de Bilbao
La ejecución técnica y la ampliación espacial suponen un hito para las infraestructuras de la provincia. La Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao han acometido una inversión conjunta de 20.397.401,53 euros. Gracias a este presupuesto, el complejo gana más de 5.000 metros cuadrados dedicados de forma exclusiva a las áreas de exposición. La reforma arquitectónica comenzó en el año 2023 basándose en el proyecto Eko nekta, firmado por los arquitectos Antonio Vaíllo y Juan Luis Irigaray, cuyo diseño pone el foco en el antiguo Colegio de los Jesuitas del siglo XVII.
La complejidad de la obra civil ha requerido el uso de más de 200.000 kilos de acero en hormigones armados, 1.500 metros cuadrados de nuevos forjados y 12.000 metros cuadrados de revestimientos de mortero de cal en paredes y techos, contando con la intervención de cerca de 800 profesionales de forma directa. Entre las tareas de mayor precisión destaca la instalación de los vidrios monumentales del edificio Claustro, unas piezas de 800 kilos de peso que exigieron el uso de robots mecánicos, ventosas y condiciones de total ausencia de viento para evitar el efecto vela durante su descenso a través de los forjados.
Museografía interactiva y turismo cultural en torno al concepto Aretz bizia
El discurso expositivo del centro se articula de forma conceptual a través de Aretz bizia (Roble vivo), una metáfora que presenta la cultura y el euskera como un organismo dinámico que conecta el pasado con la contemporaneidad. El recorrido físico por las colecciones y fondos históricos se distribuye de manera estratégica en cuatro grandes áreas funcionales e independientes:
-
Misericordia: Espacio que representa las raíces de la cultura. Acoge piezas de gran volumen como la icónica cocina de leña y carbón fabricada en 1940 por la fundición Sagarduy e Hijos para el célebre Restaurante Victor de Bilbao.
-
Claustro: Corazón del edificio donde se asienta la exposición semipermanente. Está presidido por el ídolo de Mikeldi, una célebre escultura zoomorfa que se remonta a la II Edad del Hierro (siglos V al I a.C.).
-
Unamuno: Área cuyas salas se abrirán al público en una segunda fase entre septiembre y octubre. Albergará la sala de transformación industrial BIL(V)BAO, el laboratorio gastronómico Lapikotik, un depósito visitable y la zona de muestras temporales.
-
Kurtze: El bloque más funcional del museo, destinado a albergar la biblioteca, un área de conocimiento para el servicio educativo y una sala polivalente para conferencias.
La nueva etapa del centro vizcaíno se complementa con la renovación integral de su portal web y una fuerte apuesta por la mediación social. El departamento de educación ha diseñado programas escolares propios, como Hariz hari, orientados a dinamizar las visitas familiares y los talleres formativos. Asimismo, el museo potenciará su dimensión comunitaria mediante el impulso de la red de Amigos y Amigas del Museo, consolidando una estructura de participación activa y directa con los residentes y los visitantes internacionales.


