Pamplona Actual

El fuego obliga a proteger de urgencia el patrimonio de San Juan de la Peña, cuna del Reino de Navarra y de Aragón

Agentes de Protección de la Naturaleza, técnicos de Patrimonio del Gobierno de Aragón y la UME actúan para salvar bienes históricos

Un momento del traslado

Un momento del traslado

El avance de las llamas en el incendio forestal de Peñas de Riglos ha obligado este jueves a una actuación de emergencia para proteger el Monasterio de San Juan de la Peña, uno de los enclaves monásticos más antiguos y simbólicos del Pirineo. Agentes para la Protección de la Naturaleza y técnicos de Patrimonio del Gobierno de Aragón, junto a efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, han trabajado sobre el terreno para poner a salvo bienes históricos de valor incalculable ante el riesgo de que el fuego alcanzara el conjunto monástico.

La actuación ha combinado la defensa directa del enclave con la evacuación y protección del patrimonio que alberga, en un despliegue que ha puesto a prueba la coordinación entre los distintos cuerpos implicados. Cuando una emergencia amenaza no solo vidas y territorio, sino también siglos de historia compartida, cada minuto cuenta.

Aunque hoy San Juan de la Peña se sitúa administrativamente en Aragón, su historia está indisolublemente ligada a los orígenes del propio reino de Pamplona, germen de lo que después sería el reino de Navarra. En los siglos IX y X, el monasterio se encontraba dentro del territorio del incipiente reino pamplonés, y fue bajo el reinado de Sancho III el Mayor de Navarra —que llegó a gobernar también sobre el condado de Aragón— cuando el cenobio adquirió buena parte de su relevancia política y espiritual. A la muerte de Sancho el Mayor, uno de sus hijos, Ramiro I, se convirtió en el primer rey de Aragón, y San Juan de la Peña pasó a funcionar como panteón real de esa nueva dinastía, aunque su origen y su memoria siguen remitiendo a la matriz navarra de la que surgió.

El monasterio conserva además la llamada "cueva primitiva", uno de los templos rupestres más antiguos de la zona, y ha sido tradicionalmente asociado a leyendas fundacionales —como la del Santo Grial, que según la tradición permaneció allí custodiado antes de su traslado— que forman parte del imaginario compartido entre ambos territorios pirenaicos.

La presidenta del Gobierno Foral, ha puesto a disposicion del Gobierno de Aragón recursos para ayudar en la gestión del patrimonio histórico de San Juan de la Peña. Concretamente, según ha podido saber Pamplona Actual,  la consejera Esnaola habló con su homóloga de Aragón, Mar Vaquero, para ponernos a disposición en materia de patrimonio histórico. Por otro lado, la colaboracion de Navarra tanto en medios aéreos y de extinción ya se está realizando desde hace varios días con Aragón. 

Para Navarra, la protección de este enclave no es solo la salvaguarda de un monumento aragonés, sino la defensa de un fragmento de su propia memoria dinástica y religiosa, forjada siglos atrás cuando la frontera entre ambos reinos -ahora CCAA- aún no existía tal y como hoy la conocemos.

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