Miles de aragoneses se concentraron ayer en Jaca para denunciar un modelo de gestión del territorio que, a su juicio, ha permitido una catástrofe forestal prevenible. Bajo el lema "Movimiento por la Dignidad de la Montaña", los asistentes exigen un cambio radical en las políticas de prevención de incendios y desarrollo rural, así como la dimisión de las principales autoridades responsables.
La convocatoria también sirvió como acto de solidaridad con la huelga indefinida de los Bomberos Forestales de Aragón. Los manifestantes denuncian que mientras la administración invierte millones en proyectos como el telecabina de Benasque o el recrecimiento de Yesa, las necesidades más básicas de prevención de incendios quedan desatendidas.
Una crisis previsible
Los incendios forestales de este verano han dejado más de 44.000 hectáreas arrasadas en territorio aragonés. La crisis ha forzado el desalojo de decenas de pueblos, generado decenas de accidentes entre profesionales y voluntarios que trabajaban en la extinción, y ha cobrado al menos tres muertes en laboral esta semana. Los manifestantes advierten que los daños psicológicos y sociales en los territorios afectados serán duraderos.
Desde el movimiento responsabilizan directamente al modelo de gestión: la despoblación y el abandono de la ganadería extensiva han aumentado la masa forestal sin control, mientras el cambio climático multiplica la frecuencia de incendios. Los pueblos del Reino de Los Mallos llevan meses sin respuesta de la administración sobre protocolos de seguridad.
Exigencias políticas
Los manifestantes demandan la dimisión de Jorge Azcón (Presidente de Aragón, PP), Alejandro Nolasco (Vicepresidente, VOX) y Luis Biendicho (Consejero de Medio Ambiente, VOX). Reclaman un nuevo gobierno que afronte el cuidado del territorio con la seriedad requerida, con financiación suficiente para dignificar las condiciones laborales de los Bomberos Forestales, un aumento significativo de plantillas y medios modernos.
También exigen que sean los propios habitantes de los pueblos quienes tomen las decisiones que les afectan, acompañadas de políticas que hagan el territorio habitable: vivienda asequible, apoyo a la ganadería extensiva y servicios básicos de calidad.


