Las educadoras y profesionales del primer ciclo de educación infantil, correspondiente a los menores de 0 a 3 años, han convocado una concentración en Pamplona para la tarde del jueves 17 de septiembre. La protesta, bajo el lema "El derecho a vincularse", tendrá lugar a las 17:30 horas frente al Palacio de Navarra, en la avenida Carlos III número 2, y se enmarca en una jornada de movilizaciones simultáneas en las capitales de todo el país.
Las convocantes reclaman a las administraciones públicas una bajada drástica de las ratios de niños por educadora, con el objetivo de garantizar el apego seguro y el acompañamiento afectivo de las criaturas en esta etapa. El colectivo exige además condiciones laborales dignas para las profesionales del sector y la publificación del ciclo 0-3, equiparándolo al resto de etapas educativas.
Según denuncian, el sistema actual antepone la productividad laboral a las necesidades biológicas y afectivas de los menores, en una fase en la que, sostienen, el desarrollo cerebral y social depende del vínculo afectivo que se establece con las educadoras. Citan en este sentido a referentes como John Bowlby y Emmi Pikler, quien defendió que "la seguridad afectiva es el suelo sobre el que el niño puede moverse libremente".
"No guardamos niños, sostenemos vidas"
Una de las portavoces del colectivo de educadoras resume así la situación en un comunicado: "Nosotras no guardamos niños, nosotras sostenemos vidas en su momento más vulnerable. Existe un hilo rojo invisible que conecta nuestra presencia con su mundo interno, pero el sistema lo está tensando hasta romperlo". Y añade: "Es humanamente imposible acompañar con respeto, calma y ternura cuando las ratios actuales nos obligan a hacer malabarismos con demasiados bebés a la vez. Cuidar bajo estas condiciones no es educar, es gestionar crisis de forma constante".
El colectivo vincula directamente la precariedad salarial e institucional que sufren las trabajadoras con el bienestar de los propios niños y niñas, y sitúa la defensa de los derechos laborales de las educadoras como condición indispensable para proteger la dignidad de la infancia.
Las organizadoras han hecho un llamamiento a las familias, organizaciones sociales y a la ciudadanía en general para sumarse a la concentración del jueves. "La forma en que una sociedad cuida a sus ciudadanos más pequeños y desprotegidos determina su futuro. Defender los derechos de las educadoras es blindar la dignidad de la infancia", concluyen.








